domingo, 29 de noviembre de 2009

De Errores Administrativos


En el asunto de Incolsa nadie duda de la probidad de Xosé Manuel Iglesias, excepción hecha de todos lo que no creen una palabra de lo que dice. Hay que reconocer que no es fácil entender cómo las ya célebres facturas han pasado de no existir nunca a ser solo errores, categoría administrativo, y todo porque los concejales populares, a falta de otra actividad conocida y con las municipales acercándose a paso de tuneladora, les ha dado por revisar papeles antiguos y ahora miran con malos ojos donde antes daban su visto bueno. Pero nada ha de temer Iglesias, cuenta con el apoyo inquebrantable de su grupo, “de momento” ha apostillado nacionalistamente Socorro García, y con el del grupo socialista, un apoyo tan sentido como recíproco que lo mantiene seguro como bajo cubiertas.
Al saberse que sólo son errores administrativos los ciudadanos hemos respirado aliviados, todos cometemos errores y hemos de ser comprensivos e indulgentes porque errar es humano, tanto que el Concello ha de publicar periódicamente los errores administrativos de sus ciudadanos en esas listas de deudores y morosos, una benemérita iniciativa que evita la desazón de conocer tales errores hasta diez años después como si de unas plusvalías de nada se tratara. Así que indulgencia y comprensión con los errores pues nadie está libre de ellos, ni políticos ni ciudadanos, por más que al descubrirse por error el error, a aquellos les embargue la emoción como mucho y estos les embarguen la cuenta como poco. Todo por nuestro bien. O bienes.


Publicado en SANTIAGOSIETE el 27 de Noviembre de 2009

viernes, 27 de noviembre de 2009

De La Expulsión De Conde Roa

A los ciudadanos nos ocurre con la política compostelana como a Bogart con Ugarte en Casablanca, que la despreciaríamos...si alguna vez pensásemos en ella. Pero hay días, como ayer, en que el ruido de alharacas y zambra nos obliga a volver la vista a Raxoi como si algo estuviese aconteciendo porque eso siempre es noticia. Y ocurría que para entonces expulsaban de la sala de plenos a Conde Roa por no avenirse con el alcalde en lo que este le avenía a avenirse y no habiendo avenencia no se avino hasta que vino la municipal y con ellos se fue, como un toro inválido tras un tercer aviso acompañado de morlacos y mansos. Un ‘chou’, sí, pero para qué.
Todo estaba dispuesto en la sala para la ceremonia, las piedras de molino bendecidas listas para comulgar en el asunto de las facturas-nofacturas de Incolsa y el sermón exculpatorio del nacionalista Xosé Manuel Iglesias en todo esto. Hay que darle la razón, o prestársela, a Álvarez-Santullano cuando dijo que la salida fue una “falta de respeto” a la institución, al Concello, pues es cierto cuando uno acepta el paripé de las votaciones y las mayorías, eso es lo que hay.

Uno no recuerda tamaña confrontación entre estos pesos pesados, pesadísimos, de la política local desde aquel día en el colegio en que Manolito no dejó jugar a Jorgito porque la pelota era suya, se enfadaron y el uno se fue enfadado y el otro le sacó la lengua. No muy distinto fue lo de ayer.

Uno entiende y comparte que en el debate dialéctico se agarre al otro, literalmente, de las solapas y le llame mentiroso, estafador y hasta político, pero nunca renunciar a ese debate. Porque lo de la expulsión de ayer es incomprensible e imperdonable, una deslegitimación de su postura, de sus argumentos, agravada con el hecho de arrastrar consigo a todo su grupo al que vimos moverse como una masa informe, una babosa gigante y sin criterio aparente tras su líder en un acto, se mire como se mire, de anormalidad democrática.
Conde Roa quedó a la altura del betún de los zapatos, y el alcalde Bugallo quedó a la misma altura pero del otro zapato. ¿Por qué no suspendió el pleno? ¿No admitía el Reglamento, o la mano izquierda, otra salida menos esperpéntica? Ha dado la razón a Conde al mandarlo a la porra, la de la policía. Qué falta de reflejos y cordura.
Sánchez Bugallo y Conde Roa, Pili y Mili, Zipi y Zape, Mucha y Nucha, Tristón y Leoncio, tanto da, esos son los que nos gobiernan con un puñado de extras nacionalistas a modo de palmeros.
Y ahora, como unas Ana Obregón cualesquiera ofendidas y humilladas, todos al juzgado. Inútiles. Todos.

domingo, 22 de noviembre de 2009

De Los Localismos


Existen personas que han hecho del quejarse de sus males un estilo literario, personas que se han convertido en enfermos crónicos y hacen de sus enfermedades la crónica, personas que si algún día sanaran de todas sus cuitas, incluso de las reales, no sabrían cómo vivir ni de qué hablar. Es lo mismo que viene a ocurrir con los llamados ‘localismos’, ese paso lógico que sigue al nacionalismo y tiene carácter previo al cainismo cuerpo a cuerpo. Estos ‘localismos’ son la versión urbana de la envidia de toda la vida pero entre entidades con PXOM, ciudades cuya vida es un infierno y sus ciudadanos unos parias de la tierra hasta que descubren que la causa de su desgracia es que carecen de algo que sí posee otra ciudad más o menos vecina, son ciudades que ven su futuro negro pero porque no se percatan de que se han calado la boina hasta la nariz.
Este sinvivir urbano hace de la reivindicación un estilo de vida y hasta una política en la que los objetivos pasan a ser antojos y los grandes proyectos caprichos, una política que prefiere que haya descafeinado para todos en lugar de café para algunos, enmascarando todo ello en un supuesto bien común que acaba siendo como el de uno mismo.
Dirigentes, en fin, que se sienten como ranas en busca de un beso principesco, pero ranas al fin que como aquella del cuento se hinchó e hinchó por querer asemejarse a un animal que no era.


Publicado en SANTIAGOSIETE el 20 de Noviembre de 2009

sábado, 14 de noviembre de 2009

De Errores Y Gordos


Hay ocasiones en que la Justicia, más que una balanza, pareciera que utilizase una romana para juzgar. Es lo que está ocurriendo con el caso del menor obeso o niño gordo de Ourense y la amenaza de hacer caer sobre sus padres todo el peso de la ley porque este menor, ya se sabe, gravita más de la cuenta con riesgo para su salud, razón por la que se ha decidido quitárselo a ellos por considerar que no dan la talla, y entregarlo a los servicios sociales. De esta manera les devolverán un atleta, un niño normal, un menor como otro cualquiera que pueda emborracharse hasta el coma en un botellón, fumarse hasta los helechos o acabar leyendo a Larsson sin riesgo de exclusión social ni molestias a los padres.
Para ello habrá que encarcelar a sus pérfidos progenitores si fuese necesario, un trauma que le será en el futuro difícil de digerir, salvo que continúen ocultando su paradero y, si la cosa se pone mal, incluso pedir un rescate por un hijo que come mucho sin su conocimiento pero con su consentimiento o al revés, quién sabe. Pero sin olvidar que esta familia pertenece a una minoría étnica, antes llamados gitanos, donde sacarlo de su entorno es como extirparles el aliento. De nada están sirviendo los propósitos de enmienda de los padres ni la petición para buscar una solución intermedia que evite una ruptura porque aunque la tarea del Estado es proteger a los menores, qué distinta sería su suerte de vivir en Extremadura.

martes, 10 de noviembre de 2009

Santiago De Corruptela (III)


Qué ilusos sois cuando creéis que en la justicia existen dos varas de medir. No, hasta la fecha se han contabilizado más de ciento diez y todavía estamos a primeros de mes, muchas de ellas destinadas precisamente a medir las varas de medir.
Todo a cuento de las evoluciones del asunto Montebalsa en Compostela y ahora que uno de los concejales, entre otros funcionarios, ha sido imputado. Tendrá que declarar como tal en unas semanas y otros concejales y funcionarios además del alcalde, harán lo propio pero estos en calidad de testigos.
Imputado, tal vez una de las palabras más hirientes y horrísonas de nuestro derecho procesal, una palabra que es como un cuchillo con hoja por los dos lados y sin mango que corta se coja desde donde se coja, y así seguirá siendo mientras la presunción de inocencia, en España, siga siendo lo más parecido a las suegras. No, esa presunción no está pensada para pueblos como el nuestro.
Siguen pues en sus cuitas populares y socialistas mientras los nacionalistas continúan haciendo el ficus en una esquina, arrojándose de todo lo que tienen a mano, unos pidiendo dimisiones y otros prudencia y apoyo. Se recuerda el caso de la Praxa Roxa nuevamente cuando se absolvió al consistorio de responsabilidad penal olvidando que la sentencia dejó abierta otras vías de responsabilidad civil o administrativa, tan abiertas que ya está llena de ocupas, vanagloriándose sorprendentemente de haber cometido irregularidades administrativas pero no penales. Pero la vara de medir del ciudadano es otra, cualquier mala actuación política, pública, exige una responsabilidad penal siempre, la pena, no en el sentido punitivo sino en el lastimero, la pena de tener que aguantar a estos políticos.
¿Para cuándo una justicia ordinaria que se ocupe exclusivamente de asuntos políticos?
Así que, dice la inefable Santullano, mejor que se callen en el PP de ¡Santiago! mientras existan casos como los de ¡Valencia y Madrid! Y Ángel Espadas pide dimisiones. O ceses. O dimiceses. Ese es el problema de los imputados ¿puede trabajar en la cosa pública alguien que, oficialmente, es sospechoso? ¿Debe dejar de trabajar alguien que, oficialmente, es inocente? La respuesta es si. Y también no. En ambos casos.
La cosa va para largo…

domingo, 8 de noviembre de 2009

Caixa Quien Caixa


Los inmuebles dejen ser bienes para convertirse en males cada vez que se habla de subir el IBI, una medida que cuando se adopta en tiempos como estos de crisis galopante demuestra que quienes la plantean sufren un déficit en su consumo de fibra y un exceso de dietas. Pero así son los números, tozudos, más chulos que un ocho, cada dos por tres nos suben los impuestos, nos hacen un siete en el bolsillo y nos quedamos más solo que la una contando hasta diez antes de hacer la pregunta del millón: ¿adónde va toda esa recaudación?
Y es que entre los decimales de las cuentas públicas y las décimas de la gripe este otoño mohoso y frío se presenta calentito. Las cajas de ahorro, esas obras sociales, siguen con lo suyo que son las fisiones bajo la atenta mirada de esa clase política que, por ley, tienen su parte en esta merienda con café para todos. Se trata de hacer números y retomar la idea bipartita de una banca pública pero en este caso regalando una vajilla por cada domiciliación, aunque sea la del IBI, una caja única pero que huela a grelos, que haga las veces de banco pero a la que si le va mal aquí están los ciudadanos para pagar los platos de las vajillas rotas. Una forma como otra cualquiera de ordeñarnos las ubres sociales pero sin poder decir ni mú.


Publicado en SANTIAGOSIETE el 6 de Noviembre de 2009

viernes, 6 de noviembre de 2009

De Somalísima


No conviene dar (excesivo) crédito a quienes dicen que el principal temor del Gobierno ahora es que nos secuestren las fragatas de guerra pero…
¿Qué pueden hacer unos tipos en mitad de la nada con tres millones de euros? Pueden comprarse el país entero pero no ir a Zara. ¿Hay allí alguna oficina de cambio de divisas? Hay que imaginarse a los piratas, tras cobrar el rescate, repartiéndose los billetes bajo la atenta mirada de sus rebaños de cabras, se lo guardarán en sus billeteras y después, ¿adónde van con ese dinero? ¿A una cuenta vivienda? ¿A por pantalones pirata? ¿Y si resulta que este secuestro se ha realizado con armas compradas con el dinero del rescate del Playa de Bakio? Mejor guardarlo debajo de una duna porque a fin de cuentas es dinero pero del negro. ¿Desgravan los rescates? ¿O son simples empleados de alguna “empresa” de piratería, quizá una franquicia de captación de fondos para alguna guerra santa? Porque en ese caso el Gobierno debiera ser inflexible y exigir factura e IVA.
Resulta ridículo ver cómo buena parte del país clama por la liberación de…¡¡los piratas detenidos!!! Algo está fallando, o ha fallado ya. Lo único cierto es que seguimos en un mar de dudas y las familias en un océano de angustias…
En unos días volverán a golpearnos en las noticias con la gripe A y un nuevo, o no, caso de corrupción política y nos olvidaremos, o no, del asunto…

jueves, 5 de noviembre de 2009

Del Tiempo Perdido Para Siempre


No es fácil comenzar un día cuando te cuentan que Inoxcrom, la inmortal marca de la inmarcesible escritura fina, esa con la que hemos escrito casi todas nuestras cartas de amor, se declara en SUSPENSIÓN DE PAGOS. Es la mayor cutrez que imaginarse uno pueda, una puñalada dada con un cuchillo de postre, un escupir hacia arriba, lo peor desde que uno descubre que a las mujeres también les huele el aliento ¿Qué va a pasar con todo lo que hemos escrito entonces?
Para entonces el Gobierno, el nuestro, nos manda estar calmado mientras vemos que a nuestros marineros, los del Alakrana, los llevan y traen como a monigotes de feria. Más de un mes después del secuestro y a falta de otra información, el Gobierno no ha hecho nada, nada con la vida de treinta y tantos marinos y pescadores, nada, nada de nada. Nada. No ha hecho nada. Nada. Nada. Nada (por si no ha quedado claro). Nada porque, dice el dicho, el que nada no se ahoga. Putos.
Y mientras un niño gordo, muy gordo de Ourense, anda escondido porque sus padres no se lo quieren dar a la administración para que le rebajen el peso. El niño gordo, o el menor obeso que queda más fino y repelente, pesa un quintal y eso al Estado no le gusta aunque pertenezca a una minoría étnica, esa otra forma cachonda de llamar a los gitanos. El niño está gordísimo y no mola, su salud está en peligro, dicen desde la fiscalía. Hay algo de orwelliano en el asunto, o de Huxley, denme al crío montaraz que ya se los devolveré apto como ser social. El niño, que está vivo porque los padres adolescentes no quisieron abortar en su momento, es una mácula en esta sociedad, no importa si fuma, si se va de botellón, si ve la tele o es un cafre en el colegio, no, es que el niño está gordo. Qué miedo dan estas cosas cuando el Estado se mete en cómo debe ser un niño ¿peligra su salud? Que le pongan un médico, pero de ahí a quitarles la tutela….Miedo, mucho miedo.

martes, 3 de noviembre de 2009

De Los Difuntos


Donde una puerta se cierra, dice el dicho, otra se abre salvo que sea corredera y en el Ensanche de Santiago. Será la crisis pero de un tiempo a esta parte ese Ensanche va pareciéndose al decorado de una ciudad fantasma, una especie de cementerio con locales vacíos donde las lápidas son carteles de venta o alquiler, y hasta allá vamos los dolientes a recordar qué buenos eran esos establecimientos.
Ese recuerdo a los difuntos, cuando llegan estos días grises, marca la salud emocional de una sociedad, fechas en las que, como aquel Don Juan, se coquetea con la muerte que nos recuerda lo efímero de nuestra existencia, que al que tanto avisa podremos decirle que es un pesado, pero no un traidor. De nuevo volverán a contarnos lo caras que están las flores, las masivas afluencias a los cementerios y mil y una excentricidad funeraria más, como esa de convertir las cenizas del finado en un diamante, brillante pero se pasan. Resulta incómodo el recuerdo de la muerte y tal vez por eso se pretende echar tierra encima a esa realidad atrayendo costumbres foráneas que nos distraigan, por más que a partir de cierta edad visitemos los cementerios como quien visita un piso piloto. Vivimos sin querer saber que sabemos que moriremos, pero del nicho al hecho, no hay tanto trecho.


Publicado en SANTIAGOSIETE el 30 de Octubre de 2009

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