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martes, 12 de abril de 2016

Signo, Síntoma y Síndrome del Sinsentido

Por Ana Ulla

Que Martiño Noriega haya contratado, ¡y pagado!, a la empresa de su señora con dinero público es algo a lo que ni Gerardo El Breve se atrevió. Debe ser lo que en el argot de la unidad popular se llama ‘redistribución de la riqueza’ o ‘economía participativa’ o vaya usted a saber el nombre que se emplee para las próximas elecciones. Pero la esencia es la misma: dinero de todos para unos cuantos, los llamados ‘los mismos’, pero no los mismos de antes, sino los mimos de siempre, que son los mismos de ayer pero en ahora. Y eso que a Conde Roa no se le conocía ninguna sobrina profesora en Barcelona ni asociación benemérita, de las de las paces y los desarmes, que se auto otorgase subvenciones.

Y es que más allá de signos, olvidamos con frecuencia dos aspectos del bajo mandatario compostelaní que, sin embargo, ayudan a comprender la oquedad que atesora entre hemistiquios y alejandrinos. Primero, que nada más lógico que la persona más capacitada para ser alcalde de Santiago sea el alcalde de Teo. Y segundo, que el mismo haya declarado públicamente que las necesidades sociales de la gente se atenderán discriminando previamente según las creencias y la ideología política de la persona necesitada. Con estos parámetros, todo lo demás encuentra explicación. Como síntoma.

Porque después de desbrozadas las cunetas y montados los conciertos, en Santiago, al contrario que en Teo, todavía queda mucho por hacer. Problemas, se entiende, como cuestiones que no son de ahora, ni de hace uno o cinco años, sino a veces más aún. Problemas que existían a la llegada de quien dijo que no quería ser alcalde de Santiago. Pues bien, lo cierto es que ahora es alcalde, por lo que esos problemas se convierten en suyos, algo a lo que parece no estar dispuesto. No se siente responsable de los problemas que ya existían a su llegada, pero sí de los parabienes, que mire usted qué salao que es. Y lo dice, y lo repite como un soniquete, día tras día.

¡Pues claro que los ciudadanos conocíamos esos problemas antes de ser elegido alcalde! ¿O acaso no comprende que se le eligió precisamente para que los solucionara? Es algo que resulta tan evidente que provoca la risa. Si sacaron a un alcalde para ponerle a él fue para que arreglara esos problemas. Parece fácil de entender, ¿verdad? Pues no, él no lo entiende. Lo suyo es sacar su espada de madera y lanzarse a derribar molinos. ¿O es que tal vez aceptó el cargo al ser  elegido pero haciendo un beneficio de inventario sobre cuáles eran los problemas que aceptaba admitir para solucionar, y cuáles no? Pues de ser así, como está dando a entender, mal caminamos, amigo Sancho.

Y como síndrome que vengan Las Supercicutas, esas guardianas de la moralidad pública, la cultura de enaguas y los minuetos y nos expliquen a gritos su silencio. ¿Tanto es lo prometido? Recordamos a una aspirante a emperatriz compostelana que ponía el gritito en el cielo porque el Concello quería cobrar un euro por escuchar a la Banda Municipal y ahora calla como una tal ante las extraterrestres explicaciones de su mentolado mentor. ¿Tanto le ha prometido, insistimos?

¡Claro que los ciudadanos conocíamos los problemas de Santiago antes de la llegada de este nuevo mesías! Es él quien olvida que fue elegido, precisamente, para solucionarlos. O intentarlo aunque se equivoque. Porque si se sigue limitando a decir que son problemas heredados de los que no se siente responsable directo para justificarse, lo mejor es que coja sus bártulos, los libros de su señora, y diga de una vez que lo suyo es la Xunta. Admitimos que los problemas de la Banda sean problemas legales. De ahí a no hacer nada media un abismo que ni mil trolleos serán capaces de llenar ni como signo, síntoma o síndrome.


Que no olvide el Alcalde las ínfulas poéticas del emperador Nerón

Ana Ulla: lampreasyboquerones@gmail.com

lunes, 15 de diciembre de 2014

Ponga una Reyes Leis en su vida.....(por seguridad)


Por Lupe Castiñeiras

Reyes Leis es pequeña, peluda, suave; tan blanda por fuera, que se diría toda de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. La dejo suelta y se va al prado y acaricia tibiamente, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... La llamo dulcemente: ¿Reyes…?, y viene a mí con un trotecillo alegre, que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...

*

Tres años, y entre medio el fin del mundo maya, ha tardado el Concello de Santiago en recuperar su Conde Roa, claro. ¡Tres años han sido necesarios para que la ciudad siga sin funcionar como es debido! Pero ahora que los colectores han vuelto a su cauce, sinceramente, echamos de menos esos tiempos de lucha en el barro porque ni el circo de las primarias socialistas, con sus enanitos atrebolados, han conseguido hacernos olvidar esos años tan excitantes como morbosos. Tres años para volver de nuevo al hastío.
anormalidad. Ya no nos acostamos al alba con noticias de imputados, detenciones, registros,  pinchadiscos telefónicos, bolsos regalados a alcaldesas interruptus, juicios y packs de dimisiones. Y

Pasado este tiempo, sin embargo, dos cosas han sobrevivido a la hecatombe, la grúa y Reyes Leis, con permiso de Ruubén Cela. De lo primero ya se sabe, de la segunda solo conocemos que debe ser cosa de magia, un hechizo, un meigallo político o, dicho con propiedad, cualquiera sabe. El enigma de Raxoi sigue en el puesto que la vio teñirse, como si todo cuanto ha ocurrido no fuese con ella. Ha visto pasar a compañeros y oponentes políticos como en un besamanos, hola y adiós, cada día compañeros nuevos de sillón como si de un autobús se tratara. Algo debe tener semejante farallón en la galerna popular, inasequible al aliento, inquebrantable a los seísmos mediáticos. Para unos, ejemplo de cordura y saber estar, para otros sencillamente porque es una gafe. ¿Cómo no recordarla, cómo no imaginarla  cuando ella sola, viaje tras viaje, hizo rentable el nuevo Lavacolla, cuando nos hizo ver que las torres de la catedral estaban mal colocadas si se miraban a través de una copa de ginebra? No, algo tiene esa mujer que infunde temor al propio miedo, algo que la protege del sentido común.


¿Es realmente gafe Reyes Leis como dicen sus detractores? Difícil es saberlo sin arriesgarnos a tentar la superstición de los cálculos irracionales porque Reyes, habela haina. No están por la labor de acabar con ella, que no es lo mismo una puñalada por la espalda que clavarle estoque en el corazón, y hay quien prefiere mantenerla más como cabeza de ajo que de turco. De ahí la trascendencia de su futuro político en Santiago, que siendo una de las ‘chicas Conderoa’ nadie se atreva a romper el espejo en el que se mira por aquello de los siete años y un día de mala suerte, que habría que echarle un vistazo a lo del mal de ojo. 

No por superstición, sino por si acaso. Claro….


Lupe Castiñeiras:  lampreasyboquerones@gmail.com

jueves, 3 de octubre de 2013

Conde Roa, una salamandra en la política compostelana


Por Ana Ulla

Sin margen para la sorpresa, sin resquicio para la imaginación, como en una película iraní, llegó la sentencia que a tantos traía de cabeza, de turco o de ajo, la que condena a al ex alcalde compostelano Conde Roa a una pena de dos años que, presumiblemente, por sí sola no cumplirá, y una sanción económica que, previsiblemente, no pagará. Ha muerto Xerardo, aquel CR11, y del huevo de sus propios cenizos ha renacido Conde Roa. Han estado disparando contra el fantasma, contra la sombra, contra el espejo de los retratos de tantos Dorian Grey. Porque él ahí sigue, como una nota a pie de cada página para pasar de los boletines municipales a las leyendas. Mataron a la persona y crearon al personaje. Burlándose, todas las risas juntas no acallarán la suya, omnipresente, porque hubo un antes del mucho antes de Conde Roa, y ahora todo es su después. Se ríe, desde lo alto de la peana que le construyeron para apuntar mejor, porque ahí sigue y seguirá, contemplando a quienes quedaron en el camino tratando de hacerle descarrilar, viendo como quienes cavaban a sus pies cavaron, en realidad, sus angustias.

Queda el personaje, la pieza que siempre sobra en cualquier puzle, al que arrojaron al fuego de unas elecciones para su desguace de las que regresó como una salamandra, viva y codeando, para seguir jugando con fuego y, al ver que no se quemaba, rociarse  con gasolina.  Nunca, jamás, defenderemos lo que Conde Roa ha hecho, pero sí el que lo haya hecho, lo que nunca se le perdonó fue que apostara, que ganara o perdiera no era importante. Ahora, ‘los suyos’, por no darle no le dan ni la espalda desde que en aquellos tenebrosos días de pasión de abril cerrara la caja de los truenos, cuando al dimitir se llevó con él las caretas que antes repartiera mostrando que a un lado y al otro del río el dimitido representaba la frustración de cuantos le vieron marchar. 

Acabar con él se convirtió en tarea de estado, se conjugaron los astros y bajo las mesas se daban las instrucciones y los besos quienes ya juraban que soñaban con repartirse sus despojos en bolsos de su propio partido. Tal vez por eso hay que entender la desolación de quienes ahora lo ven morir solo, entre todos lo murieron pero él solito se mató cuando quiso. Debe ser frustrante ver cómo nadar contracorriente crea músculo, estar frente a todos, representar la antítesis del carácter compostelano generalmente taimado, pusilánime, trepa y engatusador, llegó donde llegó por sus cojones, y nadie, ni siquiera él mismo, se lo ha perdonado. Tanto pelear por acabar con el monstruo para nada. Tanta esfuerzo que, pasados los años, se contempla ridículo, infantil, resentido. Como la historia la escriben los vencedores, se dirá lo que se dirá, más las pesadillas las escriben los subconscientes y ahí no manda nadie.


A él, como a todos, será la historia la que le pasará factura. No sabemos si con IVA.



lunes, 4 de marzo de 2013

Pokémon - Manga: Conde Roa, imputado, en libertad sin medidas cautelares

Foto: Conde Roa a su llegada esta mañana a los juzgados.


A última hora de la tarde el ex alcalde de Santiago, Gerardo Conde Roa, abandonó los juzgados de Lugo después de haber declaro durante varias horas ante la jueza encargada de la instrucción de las causas Pokémon - Manga, Pilar de Lara.
Finalizada su declaración y la del ex edil Albino Vázquez, la jueza acordó mantener su imputación si bien no acordó la adopción de medidas cautelares para el ex regidor.

sábado, 2 de junio de 2012

Del libro "Conde Roa, Caso Perdido", ¿un 'Sálvame' compostelano?

Hubo quien dijo que el periodismo es literatura hecha con prisas, aunque a veces con tanta que esta ni se huele. Por eso no hay que confundir un libro clásico con uno de esos que pasan a la historia, es decir, que pasarán los años con sus lustros y permanecerá en la estantería de alguna librería esperando ser comprado por los siglos amén. No sabemos si este es el caso del libro que acaba de ver la luz, “Conde Roa, Caso Perdido”, elaborado por el periodista de la edición de Galicia de El País, José Precedo, y presentado ayer en Santiago. Semejante noticia ha supuesto para algunos una auténtica sorpresa dado el escaso tiempo transcurrido desde la dimisión del alcalde, conocidas las dificultades editoriales, de montaje e impresión que cualquier libro conlleva, pero lo cierto es que ha tenido lugar en el momento oportuno pues, se dice, de haber sido solo unos días antes no faltaría quien lo tachara de oportunismo en el sentido más telecinquero del término, y si hubiera sido algunos días después tal vez no tendría la repercusión social esperada. Lo cierto es que poco sabemos de la obra más allá de haber sido realizada a conciencia, porque es justo reconocer que hay que estar muy necesitado de cariño para atreverse a leer biografía alguna sobre Conde Roa, esta o cualquier otra, realidad que en ningún caso debe quitar un ápice al valor de un libro que ha de ser bien recibido porque cosas como estas son las que ayudan a levantar el país y sus gentes.
Estamos seguros que el ex regidor se sentirá muy honrado al enterarse, donde quiera que se encuentre, que aún hay quien sigue preocupándose por él y, sobre todo, saber que al menos su desgracia va a servir para que alguien pueda ganar dinero. Porque aprovecharse de las caídas de otro para ganar dinero a su costa si es digno. Faltaría más. Y legítimo, como "Sálvame".


martes, 29 de mayo de 2012

División 'popular' en Raxoi, la historia de siempre empezar

Transcurridos los preceptivos días de reposo, hoy se nos vuelve a informar, en este caso por El País, que en el Concello de Santiago existe una fractura entre los miembros del gobierno municipal, una división que enfrenta a los concejales populares en dos bandos irreconciliables. Lo llamativo es que no se informa a propósito de nada en realidad, ni es por asunto concreto alguno en apariencia, más bien parece se por querer recordarlo, suponemos, o para que “alguien” no se olvide que se sabe. A saber. Porque la información es calcada a la anterior en el tiempo, y esta a su vez a su anterior, y esa reproducida casi literalmente en otros medios. Y así.
Pero no por cansinas e indolentes para el ciudadano, que ni tenemos intereses declarados ni subterráneos en esos tiras y aflojan, dejan estas cosas de tener su aquél si nos ponemos a bucear en el tema. Poco nos interesa que anden divididos, vayan de la mano a misa de ocho o hagan orgías en grupo cada mañana, lo curioso del asunto es la voluntad nada sutil y casi infantil de la ‘noticia’ de insistirnos en ver que en el gobierno municipal hay “buenos” y “malos”, aunque sin aclarar en exceso qué debe entenderse por tal, y siempre a cuenta de un Conde Roa a modo de cadáver político que nadie desea velar. Pero, claro está, los “buenos” para unos siempre son los “malos” para los otros en ese vaivén del muerto, lo que nos lleva a recordar por la experiencia en asuntos similares que esta división, real o no, es cosa que interesa a la oposición solo indirectamente, pues el beneficiario último siempre es en estos asuntos un tercer sector en los partidos, sector que aprovecha a esa oposición y a sus altavoces, en amigable componenda simbiótica, para acabar con “malos” y “buenos”. No cabe otra explicación ante ese interés en fomentar, información y noticiones mediante, acerca de la idea de la división. Por mucho que exista. Por mucho que a los ciudadanos no nos importe en absoluto.
Allá ellos, los divididos, si les gusta ese juego, allá si prefieren ese pulso, allá si no miran debajo de sus faldas, allá si prefieren seguir divididos o en comandita, o aunarse frente a un enemigo común que demuestra que ni su partido ni su ciudad le importa un comino. Nosotros solo pedimos un favor: que la próxima vez que se nos hable de este asunto al menos sean originales a la hora de dar la información. Ya canta, y cansa, el cómo, el cuándo y el quién.




miércoles, 25 de abril de 2012

Lo que ni 'Petra' se llevó

Todavía esta mañana andaban buscando a aquel o aquella que sembró los vientos que trajeron las tempestades de hoy y ayer, esa Petra ciclogénica, explosiva y tronante que recorre Galicia a su aire según le sopla, pero que no ha podido, como en la fábula, ni que el caminante se desprendiera de su manto ni que el nuevo y flemante alcalde Currás haya abandonado el tic popular de caminar pegado a las paredes (por si acaso, se dice) sin hablar, sin responder, sin mirar, después de que hasta el tío de las chufas le haya dicho qué y cómo debe actuar y a qué actos y cuándo debe acudir si no quiere tragarse un sapo en su tinta el próximo desayuno (la democracia en Santiago tiene estas guasas). Y es que si bien había acuerdo en que Raxoi necesitaba cambiar de aires, pocos pensaban que haría falta un temporal para limpiar los rincones.
Ahora que se respitra mejor, tanto o más que en aquella apartada orilla, descubrimos que parte del desapego generado por el anterior alcalde se debía nada menos que a celos profesionales, esas honrillas entre actores que se pisan los papeles eclipsándose. Y si no, explíquenos por qué el grupo del BNG realiza un teatrillo (léase ‘performance’ en la Nomenklatura) por aquello de la Finca do Espiño y lo más que se genera en la ciudad es una colección de complacientes sonrisas (sin contar a una pareja de extranjeros que, dicen, les echaron unas monedas, pero eso no nos lo creemos) como si de una actuación de fin de curso escolar se tratara. ¿Imaginan ustedes que esa acampada a las puertas del Concello la hubiera protagonizado Conde Roa y su cuadrilla? ¿Cuántas semanas hablaríamos de ello? Ríase del baile navideño, una acampada en el Obradoiro es lo last de los last.
Lo dicho, celos teatrales que le tenían al pérfido porque les eclipsaba la tramoya en sus ditirambos.
Y ahora que siga Petra por donde ha venido y se marche pronto con viento fresco.


martes, 17 de abril de 2012

Pero.....¿qué es el "Gerardismo"?

Nadie sabía más de los denominados “-ismos” que el malogrado Julián Marías, tanto que aunque al final decidiera morirse, ahí quedan sus enseñanzas.
Los “ismos”, como definidores de una corriente de pensamiento o actuación, poseen una doble vertiente según quien los emplee. Así, los miembros de cualquiera de estas corrientes lo emplean para referirse a sí mismos con intención integradora y de refuerzo de su propia identidad. O bien, al referirse a otros “ismos” el sentido se vuelve peyorativo, denigrante o excluyente.
Últimamente se oye hablar en Santiago de algo denominado “Gerardismo”, término de nueva acuñación que por su orientación solo cabe ser empleado en el segundo de los sentidos referidos, el excluyente o peyorativo. Es decir, usado por aquellos que supuestamente no forman parte del llamado “Gerardismo”, con la particularidad de devenir más como una corriente de hechos que de pensamiento o actuación. El origen, al decir de los entendidos, trae su causa de ser Compostela una ciudad pequeña en la que la fuente de lo público, el Concello, la Xunta, la política en definitiva, se convierte en un más que generoso manantial de ingresos indirectos amén de conseguidora de contactos personales o profesionales y, sobre todo, de vanidoso escaparate. Así las cosas, siguen diciendo aquellos, lo público se convirtió en un pastel y los hambrientos en acreedores de su reparto de tal suerte, buena o mala, que a la postre fue Conde Roa el que se alzó con el banderín dejando a la otra mitad de aspirantes con la hiel en los labios.
No existe pues, según opinión mayoritaria de militantes populares y ciudadanos de a pie, el denominado “Gerardismo”, sino el silente, oculto y combativo “Antigerardismo”, entendido este como la corriente que aglutina a todos aquellos a los que Conde Roa, al triunfar en la disputa interna por el liderazgo en Santiago, privó de sus aspiraciones privativas económicas, empresariales y personales. No incluimos “aspiraciones políticas” dado que si la política es un servicio a la sociedad el no admitir que la sociedad no los ha querido es en sí mismo un descrédito, sin olvidar lo sospechoso que siempre ha resultado el interés casi obsesivo de algunos por convertirse en ‘servidores públicos por el bien de la ciudadanía y la ciudad’ cuando una y otra vez han sido rechazados para esa “carga”. Un interés compulsivo y demasiado sospechoso, para qué negarlo.
No quiere esto decir que Conde Roa y su círculo no tuvieran sus miras personales, económicas o empresariales, nada de eso; lo que no soportan los “antigerardistas” es que ellos, al menos de momento, hayan quedado fuera. Y tan poco lo soportan que no dudan en coaligarse, el carácter diminuto de Santiago casi los obliga a ello, con partidos de colores diametralmente opuestos, echar mano de intereses económicos aparentemente contradictorios y solicitar ayuda de posturas oficialistas ridículamente encontradas.
Es lo que hay. Quienes emplean el término “Gerardismo” solo se refieren a ellos mismos, a los “Antigerardistas”, a aquellos que pelean por hacerse por el poder en Santiago para llevar a buen término sus negocios y aspiraciones personales. No hay más.
Por cierto, dirán algunos, se oye decir que Conde Roa accedió a la dirección popular compostelana en términos de dudosa legalidad. Así se dice, en efecto, pero repasando hemeroteca, consultados intervinienentes en aquellos sucesos y revisando documentación oficial, parece ser que no. Más bien al contrario….

La Hora de los Perfiles: Ángel Currás, Paula Prado, Rebeca Domínguez....

¿Desea conocer el perfil de algún político, de Currás, de la Prado, de la Domínguez? ¿Lo desea demoledor, garrapiñado, técnico, morboso? Aquí se lo confeccionamos a medida, solo tiene que decirnos para qué lo necesita…
Y es que el uso habitual de frases o citas de personajes célebres, además de muestra de gran paletismo, confirma que el usuario no tiene la menor idea del tema del que se habla y solo le resta quedar bien (sin conseguirlo, claro). Cosa no muy distinta ocurre cuando se elaboran los perfiles de políticos y otras especies, encomiable y nunca bien pagada tarea, pero que no va más allá de comportarse como los horóscopos, esos que no dicen nada, valen para cualquier persona y circunstancia y, a la postre, quedan de relleno. Por no hablar de aquellos otros sesudos análisis, bastante chorras, que consultores, entendidísimos y estrategas políticos cometen con la voluntad inconfesa de demostrar cuanto saben sin olvidarse de ciertos guiños para que mañana les rasquen el lomo.
Esto es lo que tenemos que aguantar en estas fechas cuando con el cuerpo aún recalentado en el microondas del alcalde defenestrado han surgido como champiñones los susodichos perfiles, lo mimo de un gris perla Ángel Currás, de una escurridiza Paula Prado por si acaso, o de la crisálida de Rebeca Domínguez, perfiles que, para qué engañarnos, no interesan a nadie más allá de cuatro datos y una foto.
En pocos lugares como en Galicia se cumple la máxima popular según la cual “si quieres conocer de verdad a alguien, dále un cargo”.

lunes, 16 de abril de 2012

Fumeta Blanca en Raxoi:las horas de los adioses de Conde Roa

Fumeta blanca en Raxoi.
Informa Compostela en la Onda que Conde Roa ya tiene quien le suceda.
Es la hora de la bienvenida al adiós del alcalde.
. Quienes han alentado, alimentado y ejecutado el suicidio político de Conde Roa han sabido dar una gran lección a la sociedad compostelana, lección que podría resumirse en “queremos el poder, y al que ose oponerse lo aniquilamos”. Ello, claro está, investido del ropaje de cierta voluntad de actuar en interés de su partido o de la ciudadanía, pero eso a la vista de cómo han sucedido las cosas queda para quien se lo quiera creer. Esta voluntad, tras la pasada victoria electoral del defenestrado, es la que les urge cada vez más pues hay que empezar a pagar ya ciertos favores a propios y extraños, sin olvidar nunca la propia cuenta de resultados, un planteamiento de liquidación personal que puede tener, sin embargo, un doble efecto ya que singularizado el mal en la persona del ex regidor, los ciudadanos pueden percibir que el miembro amputado no afectaba al partido, por lo que no tendrían problemas para seguir votando a “los actuales” populares. Pero las prisas por el poder siguen ahí, y se hace necesario señalar a la próxima víctima en ese juego aparentemente inocente de ir señalando futuribles candidatos al modo de nuevas piezas de caza más o menos mayores. Solo queda la duda de saber hasta qué punto la estrategia de acoso y derribo personal ha logrado intimidar hasta doblegar a quienes van a suceder a Conde Roa, la mayoría de los cuales ha quedado en situación de desamparo al desaparecer el único vínculo que les unía a la realidad.
Lo terrible para los ciudadanos no es, sin embargo, lo ocurrido en estos términos, sino el haber sido llevado a la práctica, no con maneras de estadista como se quiere hacer creer, sino como una versión doméstica y algo cutre del verstringianismo, esos modos de  aquel Verstrynge del que saben y mucho los populares cuando las ansias de poder de un eterno aspirante en la sombra se convierte en el delirio de creer que el partido es suyo. Para ello necesitaban un concurso necesario, el del jefe del partido en Galicia, tan débil que es capaz de cualquier cosa con tal de presentar una sensación de unidad dando cuerda a todo aquel que, en caso de confrontación interna, pueda presumirse que saldrá triunfante, como es lo que está a ocurrir en Santiago. Los intereses de la ciudadanía quedan así en un segundo plano, en el mejor de los casos, y los sedientos de poder se aprovechan de esta necesidad de paz en el partido para alcanzar su meta. El error de Feijóo no ha sido tanto su ineptitud en el cese del alcalde como el haber actuado al dictado de quienes se han coaligado hasta con el mismísimo diablo para alcanzar el poder dando alas a esta forma de hacer política que tanto nos repugna a los ciudadanos (no confundir con los militantes o simpatizantes, esos lamerán lo que se les diga si no quieren acabar igual)
Así están hoy las cosas, expectantes por saber si habrá tregua para los recién llegados o si el juego de intereses no se detendrá hasta alcanzar su mediato objetivo final una vez puesto en marcha. De lo inmediato, la dimisión, ya nadie se acuerda, todos se lavan las manos y como a los malos vecinos que van camino del tanatorio se les desea lo mejor para su nueva etapa, esa hipócrita caballerosidad de los caníbales políticos que a hierro matan y que, antes de devorar a su víctima, bendicen la mesa en un mar de lágrimas. De cocodrilo. Como las billeteras.


jueves, 12 de abril de 2012

La Dimisión de Conde Roa, Ese Oscuro Objeto De Deseo...

Por Raquel Martínez

Tal y como se preveía (informa Compostela en la Onda), Conde Roa ha sido imputado en la causa que se sigue contra él por presunto fraude fiscal. Ansiosos esperamos la pronta salida de Conde Roa de la alcaldía. Porque sí, porque hay cosas que no pueden seguir siendo, y punto. Digan lo que digan los tribunales.
Pero lo vivido en Santiago en los últimos días ha generado tal preocupación en la ciudadanía que la ha sumido en el estupor y la congoja. Nos referimos, claro está, pues todos nos conocemos en este pueblo, a quienes han hecho de una cuestión política un asunto personal con métodos inquisitoriales que no se veían desde el franquismo, adobadas con tintes telecinqueros de verdulera hortera y siguiendo prácticas estalinistas de anulación personal que retratan, sin adornos institucionales o empresariales, a sus autores. A pesar de todo, estrafalarias situaciones como las vividas en Santiago a propósito de este caso tienen, para quien las quiera entender, una lectura interesante.
Está siendo la hora del resentimiento, esa en la que al caer quien manda, primero doblando la rodilla una vez abatido y finalmente destripado, las hordas de la turba se lanzan sobre el cuerpo para despedazarlo. El asunto de Conde Roa es paradigmático en este caso. Sinceramente ignoramos el motivo, pero lo cierto es que pocos personajes han generado más enemigos personales que el regidor si sumamos a quienes nunca le perdonarán haber ganado unas elecciones en las que ya se relamían con su derrota y posterior defenestración, pasando por la más fiel oposición y, finalmente, a quienes siempre están ahí dispuestos a hacer algo para que otro se lo aplauda y mañana se lo reconozca.
Lo vivido en Santiago en estos días, sencillamente, da miedo. Ese expediente a modo de trofeo periodístico que alterna la información mercantil con la personal, la económica con la íntima, y que ha pasado de mano en mano deslizándose sin rubor a unos medios de comunicación deseosos de hacer méritos, demostrar fidelidades, regodearse en la venganza o necesitados de conseguir un anuncio más en un futuro no muy lejano, ese expediente callejero que se ha llenado con rumores, ciertos o no pues poco importa en casos como este, sobre su faceta privada que ha rebosado de vida las redes sociales, es la antítesis de las reglas del juego democrático. Y sin embargo, partidos y partidarios de sí mismos lo han permitido y lo han dejado hacer ahora cuando, enjaulada la bestia, ven que es llegado el momento de abalanzarse sobre ella como las ratas, como bandadas de cuervos que en nombre de la ética y el bochorno se quitan la máscara descubriéndose cómo son en realidad cuando sacan a pasear sus instintos. El caso de Conde Roa ha provocado cierta sensación de espanto en una ciudad tan pequeña como Santiago por lo que de caza al hombre está teniendo, capaz de aunar a personajes de diferentes ideologías (sic), miras empresariales y neuras personales que solo tienen un interés: el suyo propio. No se trata de hacer caer a un político que tal vez, o posiblemente, lo merezca, sino de destriparlo públicamente como persona justamente por quienes siempre han criticado esta práctica, cuando son quienes ponen en solfa su actividad empresarial aquellos que tal vez más debieran callar, y quienes cuestionan su vida privada son tal vez aquellos que mejor estarían de perfil porque expedientes como el suyo cada cual tiene uno que saldrá a la luz si las cosas se le tuercen por obra y milagro de aquellos con quienes ahora comparte festín. La pela, como dijo el otro, es la pela.
Celebraremos, pues, la marcha de Conde Roa porque sí. Pero quedaremos con el miedo y la tristeza en el cuerpo cuando quienes están participando de esta jauría en nombre de la democracia y su regeneración han demostrado con quien no puede tenerse ya en pie, de lo que son capaces. Quienes así están actuando son los mismos que mañana nos gobernarán. Y seguirán dando lecciones. A los demás, claro. ¿Por el bien de Santiago? Y una mierda (sin perdón)

sábado, 7 de abril de 2012

Santiago de Corruptela: Conde Roa, o cuando Hacienda sois todos

Finalmente la ficción ha superado a la realidad, y esta de nuevo a aquella, y esta a los rumores, y estos a la realidad otra vez y, por último, Conde Roa ha superado (por enésima ocasión) a todos con motivo de la denuncia fiscal incoada, esa que todos han visto porque en estos casos, como en las infidelidades, el interesado es el último en enterarse. Consuela saber que todos en Santiago conocían el asunto, que era cuestión de tiempo, son esas cosas que ya se saben, esas que son porque sí, esas cosas de Santiago de toda la vida, pero no nos negarán que sería la monda si al final, poco probable, no fuese cierto el tema.
Solo queda hacernos la pregunta de los seis mil euros (la antigua pregunta del millón):
Y ahora, ¿qué?
La respuesta está en la calle, desde quienes piden su cabeza hasta quienes piden calma más o menos chicha, desde quienes piden respetar la presunción de inocencia hasta quienes claman en lacrimógena súplica que no se hagan juicios paralelos….tal vez por si los futuribles acasos, o tal vez porque la sentencia paralela ya ha sido dictada porque en Santiago todo el mundo es inocente mientras la televisión o El Correo no digan lo contrario.
Resulta sencillamente complicado atenerse a una postura respecto a este tema, jurídicamente no plantea muchas complicaciones, las únicas posibilidades son tres, tal vez cuatro, dirimibles en media mañana. Pero tras pasar revista a la colección de varas de medir esgrimidas y barnizadas en estos días, la papeleta del alcalde y de sus superiores mediatos no se presenta doada. Todos somos especialistas en dimisionar a cualquiera, pero a la hora de un pariente próximo, políticamente hablando, le entra la tos al personal, o han de ir al baño, a revisar el gas o marcharse a pasar la ITV en ese momento. Que hagan los suyos y proponga la oposición lo que quieran, que no les faltarán motivos para convencernos de que es lo mejor. Pero lo que nunca perdonaríamos los ciudadanos es que se callara el fraude si es que existe, que lo ocultara en un país donde tener a las empresas en permanente pirueta judicial es una honra, defraudar un título de cuasi aristocracia, y engañar al de a pie hasta la burla carcajadesca es presunto requisito para medrar en lo político o lo social. Pero que defraude y se lo calle, y no deje participar de ello a los demás en fiestas o rifas resulta algo imperdonable, de mal gusto, anticompostelano, vulgar. Así que, duro con él.

domingo, 18 de marzo de 2012

¿Han Prevaricado Sánchez Bugallo y Conde Roa?

Estar pasado de moda es, posiblemente, la única potencia del alma humana que nunca pasa de moda. Y es que últimamente escuchamos hasta el sopor hablar de asesores o consultores políticos, esos mismos de los que ya se ocupara hace un tiempo un tal Francisco de Quevedo y respecto de los cuales lo más “bonito” que decía era aquello de “garrapatas de corte” para referirse al mismo tipo de sujetos y sobre idéntica actividad a la que desarrollan hoy día (lo de ponerle un nombre más chic a ese trabajo parece cool, pero solo eso), empleados la mitad del tiempo en hacer creer a su pagador que le son indispensables y la otra mitad en hacerle creer que gracias a él son como un César, un Maquiavelo o un Cicerón redivivo. Y a fe que consiguen ambas cosas. Pero nadie se explica cómo, sabiendo tanto de todo, a ninguno le da por formar un partido o presentarse ellos mismos, que si fuera verdad la mitad de lo que venden y predican no tendrían rival (¡No!, nos dirán, lo que pasa es que…bla, bla, bla…mientras nosotros pensamos claro, claro, claro…)

Puede que por estas razones la penúltima trifulca compostelana a cuenta del cuento de las facturas impagadas nos coja a los ciudadanos con el paso cambiado. Ni nos escandaliza el importe de las mismas ni la paternidad de la morosidad, que pareciera como si estuviéramos curados de espanto. O puede que sólo sea de asco. Pero hay un punto que a pesar de todo nos inquieta, a saber: que partiendo de la base de que a pesar de tantos millones adeudados ni uno solo de los responsables políticos y sabios consejeros ha dejado en este tiempo de cobrar su nómina (que se sepa), muchos ciudadanos mal administrados han pasado gracias a esta gran gestión más hambre que el perro de un ciego, los mismos a los que una multa o un expediente les suponía a modo de tiro de gracia una vuelta más de la tuerca de semejante garrote vil municipal. Pero… ¿todos? ¿O es posible que a unos particulares, empresas o autónomos, se les haya pagado y a otros no? ¿O puede que a unos antes que a otros? ¿O puede incluso que por motivos cuanto menos sospechosos? Es decir, si no han sido pagadas todas las facturas, ¿qué criterio se ha seguido para hacerlo con unas y no con otras? ¿La prioridad en el tiempo, el importe, su”trascendencia”? ¿O ha habido otros motivos? Y en este caso… ¿cuáles?
¿Comprende usted el alcance de la cuestión? ¿O es de los que necesita un asesor para enterarse?



martes, 6 de marzo de 2012

Sudán, ¡Qué Hermosa Eres!

Que el mundo es un pañuelo ya lo sabíamos desde que algunos lo lucen para tapar sus vergüenzas en el bolsillo de la americana. Un pañuelo con iniciales bordadas, sí, pero pañuelo al fin. Por eso a nadie le ha extrañado que, con lo grande que es el mundo, el gobernador de Al-Qadarif, una remota región del estado islámico de Sudán limítrofe con Etiopía, haya decidido por una de esas cosas que cualquiera entiende que nada mejor que venir a Santiago para solucionar sus problemas de potabilización de agua. Y así, ni cortos ni perezosos, hacia aquí dirigieron sus pasos, sobrevolando probablemente Darfur, y aterrizando en Raxoi con unas indumentarias tan occidentales que lo de la sharia en la memoria sonaba a broma macabra de tercera fila.
Hablaron y hablaron y hablaron de las plantas potabilizadoras, Conde Roa de su sinvivir o su sin beber con la de la Silvouta, y los sudaneses de que si al precio que están los cañones y los tanques no dan para más, y el resto, incluyendo la posibilidad de hermanamiento de Santiago con la capital de la región de aquel país en la agenda (lo de aparecer en la lista de países terroristas de la Unión Europea son solo ganas de fastidiar), fue coser y cantar.
Esa es la historia…no nos negará que como cosa rarita el asunto no tiene desperdicio. ¿Se acuerdan de los chinos que cada poco vienen a Galicia a…a…bueno, que vienen a Galicia? ¿Y de los rusos que están al caer? Lo próximo serán venusianos, seguramente.
Como apunta el viejo refranero, cuando todo parece ser lo que es, lo más probable es que lo sea. O, de otro modo, ¿dónde está la diferencia entre la internacionalización de una empresa y que una empresa haga negocios en el extranjero a cuenta de la administración española? Misterio. Pero este no es el caso, claro, nunca lo es.


domingo, 26 de febrero de 2012

Los Fusilamientos de Conde Roa

Por Raquel Martínez

A todo se acostumbra uno excepto a la rutina, dicen, que es cuando lo sorprendente se convierte en cotidiano. Hablamos, claro está, de Conde Roa, alcalde de Santiago, y de su reata. Lejos de nosotros glosar miserias o glorias de mandatario alguno, cada cual se juzga por sus hechos y, los jueces, por los de todos, que nosotros solo miramos. Pero entre unos y otros hay que reconocer que aquel se lo pone difícil a quienes días tras noche pretenden hacerle caer porque noche tras día se inventa un nuevo itinerario para desaforo y sulfuro de quienes le hostigan, divertimento no pequeño para ciudadanos tan sufridos.
Ahora ha sido el turno del recentísimo acto de homenaje en el cementerio de Boisaca al grupo de fusilados en Santiago en tiempos de la guerra civil, muertos de la manera más ignominiosa que imaginarse pueda, a manos de sus propios vecinos, represalia que es en Galicia deporte declarado de interés social lo mismo hoy día que entonces. Lo cierto es que allí estaba el alcalde, lo cuenta Galicia Confidencial, rindiendo el dicho homenaje para que algo así “nunca más se vuelva a repetir” por calificar los fusilamientos de “injustos”, muertos, como dice la placa que se descubrió “en defensa de la libertad y de las instituciones democráticas” por más que duela saber que quienes mataron o hicieron en nombre de la libertad y las instituciones democráticas, aunque otras, las suyas, no las de los fusilados sino las de los fusilantes, que es lo estúpido que tienen las guerras civiles.
Pues así ocurrió, en efecto, agarrados como tres náufragos a un salvavidas los tres portavoces municipales a la corona de flores, Paula Prado, Sánchez Bugallo y Rubén Cela. Juntos y puede que revueltos.

viernes, 28 de octubre de 2011

Finca do Espiño: ¿Pelotazo Popular o Gol Socialista en Propia Puerta?

Cuanta más datos se van conociendo acerca del caso de la Finca do Espiño, más obvio resulta que no todos puede abarcarse informativamente, por lo que lo más cómodo es optar por reproducir solo lo que diga una de las partes (y decimos por comodidad y no por otros intereses extraños para no ser redundantes con lo evidente, que es uno de los peligros de escribir para agradar…). Por de pronto, la noticia se vendió como que se suprimió un geriátrico para abuelotes y se cambió por pisos de lujo para pudientes, cambio que al cabo de los días hemos sabido nunca existió (pero oiga, verá que ahí sigue la idea…). Dicho, o callado, esto, el debate agrio y barriobajero no sería en realidad tal si, en lugar de atenernos a las palabras de unos y otros políticos, comprendiéramos los flecos técnicos de la cuestión. A unos y otros, y a los medios, se les llena la boca con términos tales como “recalificación”, uso residencial comunitario, dotacionales, urbano o no urbanizable y así. Términos que, por lo escuchado, ni comprenden ni conocen su sentido auténtico, pero que empleados en cierto modo coloquialmente suenan que te cagas para generar polémica. Y, de igual modo, otro tanto ocurre con la célebre sentencia del TSXG cuyo contenido no parece comprenderse (no queremos creer que los medios de comunicación no la hayan leído, sería imperdonable o, peor aún, cutre…) en sus justos términos o, sencillamente, desconocen qué es una sentencia. En definitiva, que beben de los labios de los voceiros en lugar de tratar de llegar a la realidad del asunto, sin olvidar los bandazos legislativos que sobre materia urbanística se han dado desde el año 2000 hasta la actualidad, suficientes para coger con papel de fumar cuanto se está diciendo y escribiendo hoy día.
En definitiva, los ciudadanos no conocemos, ni creo que lo hagamos, el trasfondo auténtico de la voluntad del alcalde Conde Roa (¡a saber…!), pero resulta evidente que el papel de la oposición socialista en este asunto es cuanto menos ridículo, han oído campanas y no saben dónde. O lo saben bien y la intención es otra…
Por cierto, ¿se acuerdan ustedes del más de un millón de euros que la anterior corporación “se olvidó” de reclamar durante diez años a la urbanizadora de San Lázaro? Olvidado en un cajón, se dijo entonces… ¿O a aquel peculiar funcionario municipal, denunciado por el propio Bugallo, cuyas prodigiosas manos siempre otorgaban las adjudicaciones promotoras a las mismas empresas empresas? Digamos lo que digamos, tuvimos y tenemos los políticos que nos merecemos.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Santiago de Corruptela: Conde Roa, ¿el pájaro Espiño?

No podemos dejar de asombrarse al descubrir, no sin estupor, que uno no es sólo el único compostelano incapaz de situar con acierto la Finca do Espiño en un plano, sino que además es el único que no ha leído la sentencia del TSXG, al parecer lectura escolar obligatoria visto lo visto, que rubricó el estatus jurídico de dicha finca y las relaciones entre Concello y empresa constructora.
Debe usted comprender nuestro asombro porque solo habiendo leído la citada sentencia podría darse pábulo tanto a la acusación de corrupción a modo de antesala de ‘pelotazo’ lanzada por el ex Sánchez Bugallo como a la réplica evacuada por Conde Roa y Ángel Currás de consuno. Resulta evidente que quienes se han hecho eco de unas y otras manifestaciones, dado el interés y la vehemencia desplegadas, no solo la han leído sino a buen seguro estudiado y diseccionado ya que no puede esperarse otra cosa de medios y opinadores…salvo que lo que se pretenda sea…bueno, ya se sabe…
Pero ese no es nuestro caso que, para qué negarlo, no la hemos leído, por lo que hasta entonces lo que digan Bugallo y conde Roa será como oír llover, nunca peor dicho, salvo causa de insomnio mayor. No hay que olvidar que las “notas” que Bugallo leyó en su rueda de prensa en la que “se nos explicaba” la sentencia iban cargadas con bala, paupérrimas en lo jurídico pero interesantes en lo político y un señuelo en lo mediático que, como ha podido verse, ha hecho efecto. A pesar de la falta de espacio, todavía cabe preguntarse cómo es posible que socialistas y populares, a sabiendas que la realidad es así de caprichosa, digan que algo es blanco y negro a un tiempo, ignorando que una cosa no puede ser verdadera y falsa al mismo tiempo, ser una cosa y la otra a la vez (salvo las cerezas). Vamos, que uno de los dos miente con todo el equipo... y a sabiendas, por supuesto ¿Solución?

jueves, 29 de septiembre de 2011

Conde Roa, o Cómo Ir Al Barbero De Sevilla Y Salir Trasquilado

La pasada noche y con motivo del estreno en Santiago de la ópera El Barbero de Sevilla, a punto estuvimos de congraciarnos con Conde Roa…pero no pudo ser porque en el momento crítico, cuando debía demostrar que tenía dos huevos, se metió en el coche y se fue. Lástima. Demostró que a la hora de la verdad es más político que persona y se la envainó, como tantos, en un alarde de pusilanimidad.

Quienes ni tenemos aspiraciones, filias o fobias políticas ni intereses económicos porque solo nos interesan la verdad y los labios de ella, vemos a los políticos de un modo distinto, casi extraterrestre, y por eso creemos justo que, si te ofenden, le partas la cara al tipo (o al menos lo intentes) Pero, querido amigo, vivimos en la sociedad de la hipocresía y nada de eso está bien visto. Los bienpensantes de la sociedad, esos que dan lecciones hasta sobre cómo no dar lecciones, no se cansan de repetirnos que la mujer del César, además de honrada ha de parecerlo, hermosa coletilla que sin embargo no vale nada cuando como estados cansados de ver, para parecer honrado primero hay que serlo o cuando menos saber qué significa serlo y eso, señoras y señores, no interesa porque ni genera ingresos ni contactos.

Pues eso pasa. Lástima de Alcalde que no es capaz de romperse la camisa peleando por su honor si se considera agraviado (el conselleiro Varela, Roberto, dicen que se mantuvo al margen…por eso ha llegado a conselleiro, claro, como otros a directores de cosas porque no les importa que la lengua les sepa a hemorroides). Lástima de sociedad que llama fascista o demócrata a fulanito o menganito según quien increpe y quien sea el increpado, según se escore a derecha o izquierda. Y lástima, en fin, de quienes aprovechan memeces como esta para atacar o defender lo indefendible porque demuestran que, en fin… ¿seguimos?, no, que se enmohínan. Así que Conde Roa, para nosotros, permanecerá en la aburrida categoría de Políticos (actuales o aspirantes), después haber perdido la oportunidad de ascender a la de Persona Interesante. Pero que siga jugando.

PD: ¿Fue el fiscal jefe de la Audiencia de Madrid (cargo cuyos apellidos son “me nombra el partido que gobierna”) el que afirmó hace unos días que los “indignados” son un movimiento que desconoce lo que es la democracia?

PD2: Estas cosas ocurren por traernos ópera a Santiago, donde aun hay por el Auditorio algunos buscando el puesto de palomitas….

viernes, 2 de septiembre de 2011

De Helicópteros y Otros Pajarracos

Para comprender el alcance de la frivolidad, todavía cuadra ser generosos, de emplear un helicóptero del servicio de protección de incendios para pasear a aquellos tipos de la Davis, basta con pensar qué supondría que el alcalde se dedicara a llevar en su coche oficial a los brigadistas cada vez que estos fueran requeridos. En efecto, el disparate económico político está servido. Una frivolidad que, salvo excusa de reblandecimiento del cerebro por exceso de sol, no encuentra mayor justificación salvo el reconocer que cualquiera podrá llegar a tener un buen día, pues aún queda mucha legislatura por delante. Aunque sea pensable que tampoco menos, por más que la espigada Ana Pontón desgrane sus acusaciones con artillería pesada pero con obuses de festiva piñata.

Acciones como estas explican de paso por qué no se cansa el personal de repetir que Santiago es un lugar ‘seguro’. Ahora lo entendemos al recordar aquellas promesas de que ‘seguro’ que no se repetirán los errores de la anterior corporación, ‘seguro’ que se cuadran las cuentas, ‘seguro’ que se acaba con el botellón, ‘seguro’ que aumenta la seguridad, ‘seguro’ que, en fin, ,mejor descansemos de sentirnos tan ‘seguros’. Eso sí, los datos estadísticos son ahora mejores que antes, se dice…pero no sabemos si remontándonos a Almanzor o vaya usted a saber (pero vuelva pronto!) cuándo .

Pero pasmo, lo que se dice pasmo, lo escuchado esta semana. No queríamos creerlo cuando lo proclamaba a los cuatro vientos y dos brisas la brava Álvarez-Santullano, la descreíamos y acusábamos. Y ahora hemos de rendirnos contritos ante su picasiana silueta pues no solo su correligionario Bernardino Rama lo ha confesado sino que también el popular aunque difuso Ángel Currás no ha tenido otro remedio que reconocerlo (en Onda Cero, por si le interesa): “no hay varita mágica para solucionar el problema del botellón”. Así, con un par de tres. Preocupante asunto si los actuales regidores beben de la misma fuente intelectual que los anteriores y unos y otros en la misma que se secó hace años.

Y esto no ha hecho más que comenzar. ¿Quién ha dicho cuesta de Septiembre? Tome usted un helicóptero…y verá qué fácil es todo!

sábado, 2 de julio de 2011

Conde Roa, Nuevo Alcalde de Santiago. Crónica de un Instante

Porque como se ve en la foto, colocada aprovechando que Teddy Bautista anda indispuesto, finalmente se constituyó el Concello, se votó y Compostela ya tiene nuevo alcalde, el popular Gerardo Conde Roa. Cualquiera que presenciase el acto, en directo o diferido, habrá sacado al menos dos conclusiones: que el aburrimiento no conoce límites y que existen peregrinos armenios. Lo demás, la carga, el alcance, el significado, la trascendencia, la importancia o no del asunto en su vertiente política, mejor se lo dejamos a quienes entiendan de ello, aquí somos mas limitados en nuestras aspiraciones, como ya habrá comprobado. No faltarán quienes hablen de emociones, suspiros, lágrimas contenidas en versos de caras que eran un poema, tropezones de tacón, tacos mascullados, nombres alterados y nerviosismo, mucho nerviosismo entre quienes se pellizcaban incrédulos y quienes pellizcaban el ojo ajeno en la distancia.

Así con todo, cualquier observador imparcial pudo comprobar que, como afirmaba el pensador, lo que la Naturaleza no da, ni Fonseca ni El Corte Inglés lo presta. ¿Qué ha pasado para que las concejalas del Pp, con sus pintas, consiguieran que la solemne investidura se pareciera a un acto de fin de curso, con entrega de diplomas, del Colegio Peleteiro? ¿Qué les llevó a presentarse, mejor sin nombres, ataviadas como madrinas catetas pero ricas de una boda de pueblo, con vestidos inapropiados que decían ‘no, no tengo complejos’, o con vaqueros y camiseta con un regusto a desgana cercana al desdén ciudadano, o como hermanas salesianas, o como tía segunda en una primera comunión? En esto, pocos podrán negarlo, las concejalas socialistas en esta ocasión han sabido estar infinitamente más a la altura. Ahora, si quieren, digan que las apariencias no son lo importante o que la belleza está en el interior, pero lo cierto es que mientras no nos dejen ver ese interior hemos de seguir pensando que lo exterior, hortera, pueblerino o monacal, no es sino reflejo (sic) del interior. Y sobre todo porque el pueblo, esos señores de los que volverán a acordarse dentro de cuatro años cuando los necesiten, exigen un saber estar en cada momento acorde con las circunstancias. María Castelao, María Pardo, Paula Prado y, en fin, Reyes Leis, voluntariamente o no, dieron a la investidura un aire de after hour particular que contrastaba con la sobriedad y hasta buen gusto exigible de Marta Álvarez-Santullano, hasta ahora la Rubalcaba de Raxoi, Mercedes Rosón a la que envuelve ahora una extraña sombra como de esas sombras que provocan lo sueños, o la debutante con el aromático encanto de la intriga que proporcionan las primeras veces, Marisa del Río. Uno a cero patatero en el primer día y la extraña sensación de que las nuevas mandatarias aún no saben dónde están ni para qué han venido. Por cierto ¿pudo usted ver cuál de todas las concejalas citadas iba sin ropa interior abajo?

Poco más quedaba por hacer en el acto, el día no daba más de sí ni de no, y ahí tuvimos que dejarlo. Parabienes, besamanos, sonrisas con calzador, apretones de manos y hombros, mucha, mucha gente que ahora necesita ser vista asomándose sonriente. Hay que ser muy vasco para decir lo que dijo Odón Olorza para calificar a la política cuando tuvo que dejarlo: ya no tendré que lamer más cú.

Ya seguiremos en otra ocasión, en la próxima entrega habrá más pero peor. Unos a gobernar, los demás a trabajar.

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