Mostrando entradas con la etiqueta Justicia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Justicia. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de junio de 2017

Martiño Borroka, un alcalde contra sus ciudadanos

Por Ana Ulla


Hoy Martiño vuelve a hacer de Elena Francis en su muro, preguntando y respondiéndose a sí mismo para sacarse luego en procesión desnudo, una vez más, como el emperador. Y es que viene de decir que eso de hacerle oposición a él es hacérselo a la ciudad. Pero ¡ay!, que ni siquiera en esto es original el Gran Cobarde, que lo mismo ya le tenía dicho otro gallego de su mismo calibre intelectual, Franco, aunque este último y a diferencia del munícipe, no ocultaba sus intenciones.

Lo cierto es que su afirmación se demuestra falsa porque si la aplicamos al revés podemos comprobar que es posible hacer oposición a la ciudad y no a Martiño. De hecho, él mismo acaba de hacerlo atacando a la ciudad para salvarse él, su culo fofo y su grupito de favorecidos. Lo acaba de hacer, una vez más, con ocasión del desalojo de los oKupas de la Algalia cuando rápidamente ha puesto en marcha su máquina propagandística para buscar culpables, desde Conde Roa (un clásico), al Pp o Feijóo (que siempre adornan), o la policía o al subdelegado del gobierno (que son gentes de mucha institución), como a los periódicos y gentes que todavía no salimos de nuestros asombros al escucharle. Muchos culpables,sí, pero que, si le quitan gracietas, memes y tópicos que ya nadie cree, se quedan sin explicar el por qué de su palabras. Si nos olvidamos de los incidentes violentos, dejamos de lado la actuación policial, el tapiado del edificio, los culpables o no, la propiedad privada o qué, las críticas o apoyos, si esperamos a que pase la tormenta desinformativa levantada por Compostela Aberta para justificar a su Amado Líder y nos atenemos únicamente a sus palabras, solo encontramos una realidad: Martiño dice que está del lado de los okupas. Puede lanzar a sus troles por miles, pero la realidad es tozuda. Y no hay chorrada en las redes sociales, justificaciones paranoicas, acusaciones de conspiraciones o milongas que oculte esa realidad cuando a los hechos se les limpia de los polvos y las pajas de Noriega cuando afirma que está del lado de los okupas.

La postura de Martiño de apoyo a los okupas, o impostura, o simplemente postureo, va más allá de su habitual vacuidad. Significa que en Santiago el vecino que ve conculcado un derecho no cuenta con el apoyo ni la protección de su alcalde. Que la voluntad política del Alcalde prevalece sobre la justicia  (cuando a él le conviene, habría que añadir).

Ahora sabemos que en esta ciudad hay ciudadanos de segunda y de tercera. Que había de primera ya lo sabíamos, son los íntimos y familiares de quienes están al frente de Compostela Aberta, pero los que se creían de segunda acaban de descubrir que son en realidad de tercera cuando el Alcalde los pospone en favor de otros por razones políticas o ideológicas, fornicándose la legalidad si con ello se sale con la suya. Estar del lado de los okupas como ha dicho abiertamente Martiño significa que los vecinos han perdido el último de los baluartes para defenderse de la arbitrariedad porque ya no serán las leyes sino la voluntad del Alcalde la que decida la actuación pública. Martiño ha decidido que en Santiago no prevalezca la ley, sino su santa voluntad. O sus santos co’ones.

Al final se trata de una banda de burgueses bien alimentados como Compostela Aberta, apoyado por estómagos agradecidos que solo por querer hacer daño a otro partido se ponen del lado de la ilegalidad y su afán en buscar culpables para justificar ese apoyo o desviar la atención con temas como el tapiado o la búsqueda de confrontaciones, es un esperpento. Ni siquiera puede pensarse que, tratándose de Martiño, sea una decisión política o ideológica porque él carece de ideas. Es un papagayo que lleva décadas repitiendo, sin entenderlas, las consignas de Beiras (el que le convenció para cambiar de novia o pareja) y para quien el fin último de la política es él, y el poder, y crear una red clientelar a su alrededor que le garanticen los votos necesarios para no poder nunca ese poder pagando a quien haya que pagar para lograrlo.

Visto lo dicho no es de extrañar que Martiño se haya reafirmado en sus declaraciones porque rectificar es de sabios. Si de verdad cree que la policía ha actuado con desproporción sería interesante saber de su boca mentirosa cuál habría sido, a su juicio, la proporción adecuada. Pero no, es solo una consigna, un nuevo engaño para desviar la atención.

Aquí nadie criminaliza a nadie, Compostela es de todos y no solo de quienes él diga, una sentencia judicial es un canal de diálogo para quien quiera oír porque criminalizar el sentido común es negar dos hoteles que crean trabajo aunque no sea el que él, que cobra varios millones de pesetas al año, le guste, y no mantener a unos señores que roban a los demás ciudadanos, salvo que votarle a él sea título bastante para la injusticia.

Criminalizar, pobre Alcalde, es pretender subir el IBI a los vecinos y embargar al que no pague mientras apoyas a quienes por su color político defraudan y roban al resto de los ciudadanos. Con tu apoyo explícito.

Y después, si quiere que le creamos y la ciudad policromada no piense que Martiño es un imbécil para quienes los demás son o blancos o negros (o amigos o enemigos) que abra sus casas y la de los concejales que por miedo a perder su favor como conejos asustados le aplauden, a los okupas. Si es capaz de dejar que los okupas se instalen en sus casas (aunque no sabemos si hay tantos okupas para llenar tantísimos inmuebles como tienen estos izquierdistas de salón y terraza) si después decimos de entregarles sus casas durante meses o años son capaces de dialogar con ellos y buscar soluciones proporcionadas, entonces, y solo entonces, podremos creerlos y no pensar, como la mayoría de la ciudad, que Compostela Aberta, con Martiño a la cabeza, son unos cínicos hipócritas.
Decir que Martiño está del lado de los okupas no es criminalizar a la veciñanza, como él dice. Es reproducir sus palabras. Si le jode,


Por cierto, termina su lacrimógeno panfleto Martiño invitando a visitar la Feria del Libro Compostelano, esa que ha organizado para su señora y amigos personales con el dinero de todos los compostelanos (con el de los okupas no, que esos no pagan porque tienen bula municipal)

Ana Ulla: lampreasyboquerones@gmail.com


martes, 16 de mayo de 2017

Desimputando a Jorge Duarte.

Por Ana Ulla

Nos faltan manos para aplaudir y copas para brindar por la desimputación de Jorge Duarte, ahora "El Inimputado”. Y nos alegramos, naturalmente, porque ya somos dos las personas que hemos creído que la ‘manera de trabajar de Duarte’ no es delito. Una es servidora; la otra, feliz coincidencia, es el juez de instrucción. Del resto, ya se sabe, el hasta ahora ‘señor Duarte’ del que hablaba Martiño vuelve a ser nueve meses después ‘Jorge’. Como está mandado.

Y es que la desimputación de Duarte, que no absolución, llega en un día especial, cuando se conoce la primera de las encuestas sobre intención de voto en la capitalina Compostela. El resultado conocido es que Compostela Aberta no se da el batacazo. Y eso hay que celebrarlo en el hatajo como una victoria, pues así son las cosas. Nunca agradeceremos bastante a la encuesta de La Voz, vía Sondaxe, sus estimaciones en estimación de votos, que es la garantía de saber a ciencia cierta cuál es el resultado que, seguro, no se producirá, y eso siempre ayuda a la hora de fabricar cábalas.

Acabaron los miedos en el rebaño de Martiño por saber si se iba a hacer justicia o Duarte sería procesado, y es por este motivo por lo que nos unimos al coro de quienes ahora sacan a Duarte en procesión como a un héroe o a un santo, sí, nos unimos a aquellos que cuando fue imputado callaron como putas para no verse salpicados ocultando la imputación, silenciándola, mirando para otro lado, para su billetera concretamente. Nos unimos hoy a ellos porque el juzgado ha declarado que el trato de favor, en Santiago, no es delito, lo que nos obliga a partir de ahora a lidiar con esa forma de trabajar la impunidad. Porque o nos unimos a la red clientelar que está creando Compostela Aberta y que, gracias al caso Duarte, sabemos que no es delito, o no hay nada que hacer. Porque la realidad de que Compostela Aberta y, personalmente, el propio alcalde Martiño trata a los vecinos según sus afinidades es una realidad que no se le escapa a nadie en Santiago, sea o no delito. Él mismo, sin ir más lejos, presume de haber contratado a la empresa de su señora, y nadie ha movido un dedo en la ciudad. A partir de ahí, de esa línea roja carmín, ya sabemos que todo está permitido con tal de que Noruiega pueda salvarse él y su culo fofo.

Nos congratulamos, decimos, con la desimputación de Duarte lamentando su no absolución, y hacemos frente común con Martiño porque su venganza, ahora que la veda del favoritismo está abierta, será terreibol. Nos unimos a él y a quienes como él, sus propios compañeros concejales, han pasado un terrible calvario de nueve meses estreñidos y ahora pueden obrar lo que se les antoje. Nos unimos a ellos, claro, a los que callaron en su día que hubo una imputación por trato favor y ahora saltan como condenados a celebrar que el trato de favor, en Santiago, no es delito. Nos unimos a la algarabía de esos concejales, la práctica totalidad de sus compañeros, que le dieron en público la espalda a Duarte, a ellos y a los periódicos que cobran del Concello cuando también ocultaron la imputación. Nos unimos a ellos y a la propia web del Concello que celebra la desimputación cuando ocultó en su día la imputación.

Martiño y su rebaño al que lo único que se le pide es repetir lo que se les diga, han hecho suya la desimputación, lo que implica que también hacen suyo el reproche moral que contiene la resolución judicial sobre el ‘trabajo’ de Duarte al frente de su área y, en consecuencia dos realidades que a alguien con dignidad le estallaría en las manos (a Martiño no, él es un cobarde): la primera, que nadie en Santiago ignora que Duarte, su comportamiento y el amparo de Noriega es una muestra de sinvergonzonería y caradura nunca vista hasta ahora en esta ciudad (que, recordemos, ha visto pasar a Conde Roa y al Pp); y segunda, que no conviene olvidar que al margen del proceso judicial todos los trabajadores municipales ¡todos! del ámbito de Duarte exigieron al Alcalde que lo cesara. Asumir la desimputación es asumir estas dos crudas realidades, algo que solo una persona con dignidad (Martiño no, él es un cobarde) nunca admitiría de uno de los suyos.


El trato de favor a los amigos y familiares de Compostela Aberta no es delito. Larga vida a Martiño.

Ana Ulla: lampreasyboquerones@gmail.com


jueves, 5 de julio de 2012

Robo (no hurto) y Recuperación del Codice Calixtino: Cuando lo Cutre supera a la Ficción

Apareció, sí, apareció el Códice. Ya lo anunció la parapsicóloga que da las exclusivas a CorreoTV, aunque haya sido con unos tres meses de retraso que no le tendremos en cuenta por las carcajadas a cuatro manos que tiene a bien regalarnos de vez en cuando. Apareció de la manera más chusca, del modo más gallego, en un alpendre urbano, en uno de esos garajes de los de cajas de melocotones y bicicletas para el verano que nunca llega. Una buena noticia en cualquier caso que serán dos gracias a que no tendremos que soportar nuevas novelas sobre el tema, ni conjeturas, ni abduciones de marcianos. La cutrez ha superado a la ficción y esta a la realidad. Una venganza personal, dicen; pues olé sus huevos, decimos. Bien hecho, bravo por el electricista y que le quiten lo cortocircuitado. El crimen perfecto, el pasional, el que descubre a la sociedad lo tonta que es y la necesidad que tiene de seguir siéndolo. Así se hace, con dos amperios. De patrimonio de todas las humanidades a convertirse en visita de las cucarachas no hay más que un paso, y este hombre lo dio. Pedimos un monumento para este ladrón o, mejor aún, que le nombren director fundador de cualquier cosa, o consejero delegado de nuestras ruinas. Bravo por el caco y sus co’ones, bravo por saber reírse de todos empezando por él mismo, bravo.
Apareció el Códice y con él volvemos a tener derecho a ignorarlo, a pasar de él, a olvidarnos de que existe. Porque pasado el susto queremos que este hombre, al que un buen día se le cruzaron los malos cables, tenga su reconocimiento. Loa al príncipe de los gamberros, al general de las manos largas, al zar del melollevo, al patriarca del astracán. Del robo del siglo, de todos ellos, al trinque de la urraca. Un genio. Robar por cabreo, eso sí es de maestros y no lo de las preferentes.

NOTA IMPORTANTE (aunque tontuna): Medios y algún decano de letrados siguen dándole a que si fue hurto o robo. Lo de los medios es tan triste como comprensible por lo habitual de cortar y repetir. Pero que un decano ignore (¡) u olvide que “fuerza en las cosas” es también manipular los sistemas de seguridad, de alarma o vigilancia, o el uso fraudulento de llaves sustraídas o duplicadas…manda togas (no lo decimos nosotros sino ese otro librito, el código penal, ¿les suena?). Por no decir de la especialidad del delito por el objeto… Menos ir a teles y más estudiar.

sábado, 12 de mayo de 2012

María José Caride, o el Arte de Morderse la Lengua a Destiempo


El derecho a a libertad de expresión no consiste, según las tesis más extendidas, en que uno pueda decir lo que venga en gana cuando y como quiera, sino que los demás no tienen obligación de escuchar lo que el otro tenga a bien, o a mal, decir. Algo similar ocurre respecto a la calumnia, que no es tanto el derecho a no mentir, pues desaparecerían la política, los psicólogos  y los directores fundadores, como la obligación de que no hacerlo ante alguien que vaya luego con el cuento.
Algo parecido a esto han entendido en el TSXG al acordar procesar a la diputada Maria José Caride por las manifestaciones vertidas en ELPAIS contra el juez Taín a propósito de las actuaciones judiciales relacionadas con la autovía del Barbanza, actuaciones que finalmente fueron archivadas aunque no olvidado cuanto dijo a su propósito la honorable Caride, honorabilidad que se ha tasado en diez mil euros en concepto de fianza y la mitad en concepto de responsabilidad civil para el periódico.
En fin, a ver qué pasa....

viernes, 10 de febrero de 2012

Cuando Garzón vino a Santiago y dijo:...

Y es que hace algo más de cuatro años Garzón, Baltasar, vino a Santiago, en efecto (o en efectivo), montado entonces en la cresta de su ola, para asistir a una jura de nuevos letrados donde dijo: “muchos pleitos se pierden por la falta de conocimiento sobre las normas procesales”.
Todos tenemos una idea más o menos acorde y aproximada sobre lo que es la justicia y, para todo aquello en lo que no coincidimos y que es menos de lo que parece, nos procuramos de las leyes. Por ello podemos entender cómo sentimos ciertas resoluciones judiciales como justas y otras meramente ajustadas a derecho, es decir, a las leyes a las que hemos decidido someternos pero que no coinciden con nuestra idea de la justicia. Solo así podemos admitir que la lectura sosegada, desapasionada y jurídica de la sentencia que condena a Garzón sea una resolución escrupulosamente ajustada a derecho, más allá de que pueda ser entendida o sentida como justa o no. En cualquier caso se hace necesaria su lectura ya que, en otro caso, hablaríamos con ignorancia inexcusable en uno u otro sentido con la carga de irresponsabilidad que eso conlleva… salvo que uno no pretenda ni le importe ser justo sino justiciero con el riesgo de convertirse en deliberadamente injusto, lo cual no es cosa de gran tragedia siempre que se admita que, cuando el justiciero sea otro, tenga uno que aguantarse callado como una puta.
Resulta muy lamentable que Garzón haya sido condenado, no por combatir la corrupción, sino por hacerlo saltándose esas normas que todos nos hemos impuesto, siendo además garante privilegiado de su cumplimiento. Así, lamentablemente, lo explica con pelos y señales, demasiadas, la sentencia. Una pena, una lástima, una desgracia. Garzón ha expuesto sus motivos, la parte contraria los suyos y el tribunal ha dictado sentencia que el juez ha calificado como injusta. ¿Quién tiene razón? Tal vez haya que recordar las mismas palabras que él mismo dijera en aquella visita a Compostela: “el oficio de jurista debe ser "activo" y apoyarse en la máxima de que "no estamos en posesión de la verdad”

viernes, 2 de diciembre de 2011

Absolución de Ángel Espadas, ¿Ni Mintió Ni Dijo La Verdad?

La Justicia, además de ciega, en España es coja por su lentitud, y sorda porque no siempre sabe escuchar. Vamos, que ni Millán Astray. Y si no, que se lo pregunten a Sánchez Bugallo, quien ha visto cómo no ha podido condenarse a Ángel Espadas (no quería que lo condenasen, dice, así que suponemos que sería una querella por amor…!) a causa de unas supuestas declaraciones calumniosas e injuriosas porque, sencillamente, la grabación radiofónica clave se había borrado (aunque reconozcamos que querellarse por injuriar sin aportar la prueba de la injuria tiene delito...)

¿Conclusión Popular? Absolución de Ángel Espadas, y pare usted de contar.

¿Conclusión Socialista? Que aunque no cometiera delito, tampoco fue verdad lo contado.

¿Conclusión Ciudadana? Que menudo cuento tienen unos y otros.

La Sentencia, a la que todavía estamos tratando de tener acceso, afirma por un lado que lo dicho por Espadas no tenía base ni estaba sustentada, al tiempo que proclama que sus palabras encuentran amparo en la libertad de expresión del exedil. Un “exceso verbal”, en palabras de Bugallo que considera, al contrario que su señoría de ellos, que hablar de manipulación del Registro municipal con finalidades sospechosas supone excederse en el ejercicio de tamaña libertad. Es decir, que cabe pensar por un lado que al afirmar Espadas sin base ni fundamento que hubo manipulación no delinquió sino que simplemente se expresó con libertad, y por otro lado que el expresarse con libertad no quita que se diga una mentira como fue la de la posible manipulación, según Bugallo. O sea, para entendernos, que al hablar sin base ni fundamento se puede decir la verdad o no, y con independencia de que sea cierto lo dicho, no es delito. ¿Ustedes entienden algo? Esperaremos a ver la Sentencia para sacar algo más en claro. O no.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Del Viaje A Ninguna Parte

En las crisis económicas, como en las batallas más sangrientas, hay momentos en que es mejor hacerse el muerto que el vivo. Es cierto que nadie escribirá luego sobre los cobardes, pero porque ya se encargarán ellos mismos de contarlo a su vuelta sin necesidad de glosas épicas póstumas. En relación con lo anterior, a día de hoy aún está por saberse si cerrar un negocio es un acto de valientes o de cobardes, pero sí es seguro que al bajar para siempre la corredera a alguien que entra o sale le golpea en la cabeza rompiéndole la crisma y los sueños. De eso sabemos bastante últimamente en Santiago a pesar de que, en contra de la opinión de algún sindicato, el cierre de un comercio no suele ser un acto de sadismo empresarial sino de necesidad, que no hay que ser liberado sindical, o puede que sí, para comprenderlo. Cuando ello ocurre y tocan a rebato, los primeros que abandonan el barco no son las ratas como se cree, sino los cuartos, que desaparecen por arte de magia en un acto de escapismo digno de mejor espectáculo, momento en que al igual que ocurre con ciertos concursos para ciertas obras municipales en Compostela, nadie sabe a qué orfanato bursátil va a parar ese dinero.

Estas situaciones alteran tanto la tranquila vida cotidiana de los ciudadanos que hacen que hasta un concierto de Carlos Núñez nos parezca un desfile norcoreano por su organización y eficacia. Pero no hay que claudicar, lo último que se pierde no es la esperanza, sino el derecho al pataleo, ese que se nos vende al peso en los juzgados sin percatarnos de que los edificios judiciales tienen las puertas de atrás abiertas en la misma fachada principal, ahí donde todavía se confunde por algunos la llamada justicia divina con la divina justicia.

Publicado en SANTIAGOSIETE el 17 de Septiembre de 2010

sábado, 14 de noviembre de 2009

De Errores Y Gordos


Hay ocasiones en que la Justicia, más que una balanza, pareciera que utilizase una romana para juzgar. Es lo que está ocurriendo con el caso del menor obeso o niño gordo de Ourense y la amenaza de hacer caer sobre sus padres todo el peso de la ley porque este menor, ya se sabe, gravita más de la cuenta con riesgo para su salud, razón por la que se ha decidido quitárselo a ellos por considerar que no dan la talla, y entregarlo a los servicios sociales. De esta manera les devolverán un atleta, un niño normal, un menor como otro cualquiera que pueda emborracharse hasta el coma en un botellón, fumarse hasta los helechos o acabar leyendo a Larsson sin riesgo de exclusión social ni molestias a los padres.
Para ello habrá que encarcelar a sus pérfidos progenitores si fuese necesario, un trauma que le será en el futuro difícil de digerir, salvo que continúen ocultando su paradero y, si la cosa se pone mal, incluso pedir un rescate por un hijo que come mucho sin su conocimiento pero con su consentimiento o al revés, quién sabe. Pero sin olvidar que esta familia pertenece a una minoría étnica, antes llamados gitanos, donde sacarlo de su entorno es como extirparles el aliento. De nada están sirviendo los propósitos de enmienda de los padres ni la petición para buscar una solución intermedia que evite una ruptura porque aunque la tarea del Estado es proteger a los menores, qué distinta sería su suerte de vivir en Extremadura.

domingo, 7 de junio de 2009

¿Judicialización De La Política Compostelana?


Uno cree en la Justicia como en el Ratoncito Pérez, con cariñoso recelo pero sin necesidad de apostatar de las monedillas que nos deja. La cosa está en cuando se la mezcla con la política, como cuenta La Voz de Galicia en un artículo del que se ya han hecho eco en Compostela por tratar precisamente de la irrupción en estrados de la tarea del gobierno municipal, no solo de casos habidos sino de lo que al parecer se nos avecinan cuando amenazan querellas como chuzos de punta.
La práctica de años enseña que llevar al juzgado la política municipal trae como primera consecuencia que los asuntos de los ciudadanos, ese pueblo del que al parecer emana la justicia y se administra en nombre del Rey (sic) y bla, bla, bla se ven retrasado hasta que su señoría, la de él, resuelva la controversia política, la de ellos, en los tribunales, los nuestros, posiblemente años luz de neón después y cuando a nadie ya interese porque los titulares de los periódicos serán ya suplentes en nuestra mala memoria.
Pero malo, siempre malo. Si se absuelva a la administración, tiempo perdido; si se la condena dinero perdido; y en ambos casos el tiempo y el dinero es el nuestro. Bien se comprende el efecto mediático de una denuncia a tiempo, pero ocurre que esa disputa se libra en cabeza ajena, la nuestra, que se empieza pretendiendo una condena a una administración y se acaba aplaudiendo a Obama, señores. Así se entiende por qué se prohibieron los ‘tribunales de honor’, porque nadie sabía ya qué era eso del honor ni para qué servía.
Lo que se denomina “judicialización de la política” no es un síntoma de normalidad democracia sino de idiotización política, un juego con nuestros recursos, una apelación partidista, una queja en un desierto de ideas, una alzada para inútiles, una casación para un divorcio con la sociedad, un amparo de aprendices profesionales.
Esa judicialización, con tener sus atractivos, es solo síntoma de haber desaparecido el respeto a la ciudadanía, cuando el mentir es impune. No es el caso de los administrados, nosotros, al relacionarnos con la administración, no; entre partidos políticos, sean gobierno u oposición, la demanda, la querella, la denuncia, la queja, el recurso, lo que usted quiera, ha de tener siempre nombres y apellidos, los del actor y los del demandado, del alcalde en su caso o del concejal fulanito, denunciado o lo que vaya a ser, filiación y sobre todo dinero propio con el que pagar las costas el que pierda. No es justo jugar a denunciarse con dinero público, como tampoco es pagar el desfeito de una condena con ese mismo dinero. ¿O sí? Cuando entienda de política responderé, hasta entonces esto no parecerá más que un negocio simulado.

jueves, 28 de mayo de 2009

La Peloteira Del Peleteiro


Pues a pesar de la enorme victoria del Barcelona en la Champions, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, en su insensibilidad, no dudó en darle el mismo día un revolcón al Concello de Santiago, así, en plan aguafiestas pero con el Secretario dando fe y otras cosas, en el asunto del llamado “plan Peleteiro”, ese del colegio Nadie duda de que este Concello es sabio hasta el estremecimiento, hasta la ebullición, una sabiduría que, sí, le viene de rectificar que ya se sabe que es cosa de sabios, pero sabio al fin, y por más que las rectificaciones le lleguen en forma de resoluciones judiciales, su sabiduría es proverbial, aunque nos esté saliendo demasiado cara.
Ahora es el turno de los recursos, las modificaciones sobre plano, como los encefalogramas, y del funambulismo político, a ver en qué queda toda esta movida. Sin duda un buen ejemplo de lucha de clases en un colegio por su solar, lo que iba a parecer un recreo y que ahora apunta a que en el fondo latían actividades extraescolares con chapuzas de cine. La familia que medra unida permanece unida, dicen los viejos, y en el Concello de familias, políticas se entiende, saben como pocos a la hora del reparto de prebendas y otras mercedes.
Así que estará por ver cómo se llama en euros este nuevo traspiés, porque es que parece que en materia urbanística en Santiago, después de lo de Peleteiro, se está creando escuela. Lean, lean la sentencia y verán…

sábado, 5 de abril de 2008

De Errores y Horrores

Publicado en SANTIAGOSIETE el 25 de Abril de 2008

Hay veces en que la Justicia está de juzgado de guardia. Una de esas ocasiones ha venido motivada por la trágica muerte de la niña Mari Luz en Huelva y el conocimiento posterior de las circunstancias de los hechos. Entre todos la mataron pero ella sola no se murió, y poco habría trascendido el asunto en el ámbito político de no ser por la manifestación del padre de exigir cuentas al Gobierno, como si no tuviera este bastante tarea con la Alianza de Civilizaciones. En estos casos se aconseja echar la culpa al de abajo, pasando del ministerio a la Junta de Andalucía, al juez y, al final a una funcionaria coja que estaba de baja y esta, suponemos, habrá culpado a su gato. Es cierto que de haber estado el presunto asesino en la cárcel sus delitos solo se habrían demorado ese tiempo, es lo que tienen este tipo de delincuentes, pero eso no excusa a nadie. A la vista de lo oído no podemos menos que pensar que los artistas de esta disfunción andan herrados. Y es que algo les dolerá a estos responsables porque sus declaraciones están cargadas de autocríptica.

Está visto el daño que hacen los jueces cuando, en lugar de lucir puñetas, la hacen. En unos días no se hablará más del tema, se habrá creado la oportuna comisión especial, se guardarán las vestiduras rasgadas en el armario para mejor ocasión y hasta la próxima. Porque este hombre, si tiene suerte, volverá a salir a la calle con su enfermedad en la faltriquera y los juzgados seguirán con sus retrasos y errores, solo cambiarán los colectivos que se manifiesten, los rostros angustiados de los padres y las caras de primo que se nos quedan. Los políticos no entienden el lenguaje de la calle porque si hablamos de endurecer las penas no nos referimos a la pena que tiene la víctima, sino a la que se debiera imponer al delincuente, y tampoco en esto habrá acuerdo. Algunos son partidarios de la cadena perpetua, que es como ver la tele sin poder cambiar de canal para los restos.


José María Sánchez Reverte
1 de Abril de 2008

El Correo Gallego - Santiago - Titulares

EL PAÍS - Titulares - Galicia

TVG - Informativos - Titulares

Páginas más vistas en la última semana

Cartelera de Santiago (destacados)

Cartelera de Cine en Santiago

Cartelera de Cine en Santiago
Pulse para acceder