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viernes, 15 de abril de 2016

La pornografía infantil sí es cosa de Compostela Aberta. O no.

Por Picheleira

El silencio sepulcral y telúrico de los único medios independiente de Galicia pagados por Comspotela Aberta, junto con los prolíficos muros de la ‘unidad popular’  rampante, han hecho sospechar a más de uno. Se trataba de un empleado deAGE, se ha dicho, una especie de administrativo de los de hacer fotocopias y llevar cafés. Pero el silencio tiene que en seguida se llena de eco y el caso de Ramiro se está mostrando como algo más que un caso aislado e individualizable. Y pronto, en horas, fueron conociéndose más detalles. El caso de Ramiro ya fue denunciado hace siete años por compañeros suyos de Ferrol, compañeros que fueron expulsados por este motivo al tiempo que la responsable echaba tierra calcárea, viva, sobre el asunto aduciendo que ‘alguien’ quería enfangar el nombre del partido, Izquierda Unida - EU, en Galicia. Yolanda Díaz, naturalmente, era esa jefa, esa responsable partidista. 

Y es que Ramiro fue candidato a la alcaldía de Santiago por ese partido antes de cederle el postulado a un Xabier Ron que por ahí andará ahora, y fue además el número diez de EU al Parlamento de Galicia en las elecciones de 2009. Luego, bajo su manto protector, acabó en la sede del Hórreo como asesor de la coalición AGE a sabiendas de su infrahistoria, tanto que hay en AGE quien la califica de encubridora. Pero nadie encubre, de ser cierto, a cambio de nada. ¿Qué callaría Ramiro para ser perdonado por la dirección de Yolanda? ¿La paz electoral?

Hoy, sabidos de momento estos extremos, el silencio oficial de AGE, las Mareas o incluso Compostela Aberta, conformada por el partido que encuadraba hasta anteayer a Ramiro, las preguntas siguen en el aire. Ramiro utilizaba recursos públicos, instalaciones y material de todos los gallegos para sus desvaríos. Tal vez AGE, para la que el dinero público es sagrado por ser su única fe verdadera, debería haber dicho algo. Resulta imposible creer que con sus antecedentes personales tan bien conocidos dentro del partido, haya ido medrando en la carrera política hasta acabar siendo asesor en el Parlamento. ¿Quién lo protegía y a cambio de qué? ¿Yolanda Díaz? ¿La misma que calló ante Beiras los antecedentes del ahora imputado por consumir y distribuir material pornográfico infantil? ¿O acaso ella lo dijo pero Beiras y compañía no le dieron mayor importancia dado el momento histórico de transformación política y social que vivimos? La falta de explicaciones en este caso nos obliga a plantearnos la duda. Porque, insistimos, no es un hecho aislado sino que ya fue denunciado hace siete años, con el resultado de liquidar a los denunciantes. ¿Por qué? ¿A cambio de algo?

Mientras no haya una explicación plausible, la duda sobre la connivencia de AGE y demás partidos de Marea con los pornógrafos infantiles a cambio de un rédito político, ahí seguirán. No podrá argüirse en este caso, como ocurrió con Compostela Aberta y los machistas y xenófobos tweets de Rafael Peña que 'es cosa de la libertad de expresión'. Mientras no haya respuestas coherentes estarán salpicados por la complicidad a que obliga la duda. Y la corrupción moral de Ramiro les salpica.

Si Beiras habla ahora de ‘cordón sanitario’, ¿conocía, o no, los antecedentes de Ramiro antes de tenerlo a su lado? Si no los conocía era porque Yolanda Díaz le engañó, que ya va bien servido. Y si los conocía, para qué seguir hablando del tema. Lo único cierto es que la ciudadanía lo ignora. Y desde AGE se alimenta esa ignorancia. Preguntarse las razones resulta obligado.

Tal vez Beiras quería decir que la asquerosidad de Ramiro no era cosa de Anova, o de él mismo. Pero AGE no es solo él, sino también Izquierda Unida con Yolanda Díaz al frente. Y en Marea son todos ellos. Si le consiente compartir ronquidos en el Parlamento a su lado, él sabrá porque. 

jueves, 17 de marzo de 2016

Xose Manuel Beiras, el ¨niño¨ consentido y maleducado de la política gallega

Por Beatriz de Bonaval
  
  De nuevo volvió a pedir protagonismo. Esperemos que no sea por celos al niño de la diputada Bescansa, que ya sale más que él, y en nacional. Beiras sabe que sólo le escuchan los suyos (ayer mismo daba un mitin henchido en un local del casco histórico rodeado de sus huestes)  y que el resto de los mortales le ve con cierta paciencia como un señor que no se dio cuenta que su tiempo ya se acabó y que estaría muy bien haciendo otras cosas, por su propia dignidad.

Conocí al profesor Xosé M. Beiras como alumna en la USC. Bueno, rectifico, tenía un profesor en un programa al que sólo ví en dos ocasiones durante ese año. No se dignaba mucho a venir por clase a darnos sus mítines y hasta nos admitía con cierta prepotencia que los exámenes no los corregía él sino su secretaria.  Que era un hombre muy ocupado. La pregunta es ¿por qué cobraba entonces? Bien pensado fue el precursor de Errejón con su beca.

Beiras es un niño bien, de buena cuna (como el de Bescansa) y al que le gusta demasiado ser el centro de atención. Tuvo un gran discurso económico en los 70 y todo el que haya estudiado economía habrá leído sus teorías. Para entonces era un adelantado, un hombre inteligente con buen discurso. Pero se quedó allí. Por eso sigue nombrando lo mismo de siempre en sus gritos de guerra: Franco, Fraga, comunismo, … Alguien debiera hacerle un favor y decirle que han pasado 40 años y que existen teléfonos móviles e internet.  También que llegó la Democracia a España y que todos los comunismos han resultado ser un auténtico desastre para los pueblos que los padecieron (esto último mejor poco a poco que ya es mayor e igual tenemos un disgusto).

 Ayer recurrió de nuevo a lo que le funciona para que hablen de él: el insulto, la demagogia barata y el golpe en la mesa con o sin zapato. Lamentable espectáculo para quien representa a ciudadanos en una institución. Y alguien como él sabe que no es un comportamiento digno. Beiras ya no es protagonista y eso lo lleva mal. Ahora lo son el niño de Bescansa, Pablo “porque yo lo valgo” Iglesias y como no, su discípulo, el delfín… Martiño Noriega. Ese que en Teo consiguió convencer a bastantes de que era un buen alcalde porque no hacer nada en un pueblo como Teo, pasa desapercibido. Pero claro, no mover ficha en la capital de Galicia y rodearse de gente inexperta, variopinta y desmotivada…no le ha ayudado en Santiago a que los ciudadanos se diesen cuenta de que ni sabe ni quiere; y lo que es más grave, le viene muy grande ser alcalde de la capital de Galicia.  Pero que muy, muy grande. Nueve meses ya de gobierno y sólo hemos visto: manifiestos de igualdad, cambios de nombres, bajada de banderas, contratos a 17999 euros a todos los de su cuerda, adjudicaciones de comedores surrealistas y arreglo de fochancas tardías. Nada de proyectos de ciudad, consecución de fondos, ayuda al empresariado (salvando a los anteriores de los contratos 17.999), carnavalgatas y fotos con Ada Colau y otros…Eso sí, de Martiño hablan, aunque sea mal. Por eso Beiras vuelve a las andadas. Y encima le castigaron. A los maleducados consentidos a veces hay quien tiene el valor de ponerlos en su lugar.




martes, 18 de septiembre de 2012

El último en dimitir que cierre la puerta

Se veía venir. A los pocos días de anunciar su corta marcha Sánchez Bugallo y de que Paula Prado susurrara que podría no quedarse, era cuestión de tiempo, apenas horas, que Esperanza Aguirre también acabara anunciando su dimisión. Podría ser casualidad, pero en política no existe casualidad salvo en la contratación involuntaria y casual de amiguetes.

Sánchez Bugallo se marcha por el bien de Santiago, entiéndase, para luchar por ella en el Parlamento, como todos, luchar por la ciudad narcotizada, anestesiada, sin alma que crece por días al tiempo que se despuebla por horas a pisos agigantados, el alcaldón que se presentó a alcalde y al no ser elegido se marcha a otra cosa dejando su cargo municipal “porque se le queda pequeño”, pobriño, al decir de hagiógrafos asalariados y bolsillos agradecidos, pero yéndose e importándole bien poco el mandato recibido, o alcalde o nada.

Paula Prado, decíamos, ya está eligiendo maleta porque Feijóo la quiere más tiempo en el Parlamento, una forma de decir que a pesar de diputada electa no se le ve el pelo por allí, y es que en lógica contable cobrar lo mismo si vas como si no vas pues no hay color, así que deja Raxoi, se dice, que Currás no quiere ni bipartito ni dobletes que es una forma de decir que por el Concello se la veía demasiado, y se va con fama de ser trabajadora y el enigma de ser alguien que no se sabe lo que piensa con lo que difícil que es creer a alguien que no se sabe en qué cree. Pero se va, dicen.

Como se va, en fin, Esperanza Aguirre, y hace bien porque de puro liberal nadie la ha comprendido, especialmente quienes se autoproclaman sus seguidores que lejos de entenderla la han distorsionado hasta la ridiculez de lo que ella era. Era liberal, sí, la última liberal y posiblemente la única, y todos cuantos la siguen representan lo opuesto a su liberalismo, que Aguirre siempre creyó en un Estado y una sociedad liberal y sus seguidores, en cambio, en una sociedad y un Estado al servicio del liberalismo, que es cosa bien distinta, el día y la noche pero perfecto para sus intereses económicos y políticos porque entendían que la libertad y liberalismo está pensado solo para ellos y el resto del personal está a su servicio, esto es, una oligarquía en toda regla al estilo ruso actual, curioso paralelismo, articulado como lo ha hecho Putin y los hijos de Putin, liberalismo solo para ellos, para unos pocos, todo lo contrario de lo que ella siempre ha buscado. Pobre Aguirre, con seguidores y admiradores como los tuyos, quién necesita enemigos.

Allá van, los tres, tan dimitidos que provocan ternura. ¿Y quién será el próximo en abandonar la vida pública? Pues siguiendo el orden lógico de las cosas, Zapatones, ¿alguien lo duda?
Pero antes, ¿será cierto que Paulo Prado será conselleira con Feijóo?

martes, 11 de septiembre de 2012

El largo adiós de Sánchez Bugallo, o cuando no hay adiós sin tres

Momento de la despedida de S. Bugallo de Raxoi
 (dramatización)
Ya apuntó en su momento Sánchez Bugallo que cuando llegara su hora política agarraba la puerta y se quedaba. Tal vez porque no hay adiós sin tres, o tal vez porque su partido necesita de su concurso sin acreedores para ganarse unos votos en el Parlamento que se avecina, prácticas que están convirtiendo a la cámara en una suerte de cementerio de elegantes ahora que al acabarse la música celestial de la legislatura puede ocurrir que, como en el juego de las sillas, quiten algunas y los que queden en pie con el puño en alto tendrán que volverse a sus dietas, a las de verdad, las nuestras, las que adelgazan a fuerza de hervir.
Un buen puesto le han reservado para cambiar de sillón pero no de escabel. Bugallo abandona Raxoi como los buenos inquilinos, sin pedir la fianza, dejando un hueco enorme al marcharse con la satisfacción del deber cumplido, porque deber sí que se debe y ningún político puede decir que de esa agua no deberé ni olvidar que lo prometido es deuda.
Llegó su hora, y con él se va en apenas un año el segundo de los candidatos a alcalde de Santiago a la espera de la enésima escisión de la escisión de la escisión entre los nacionalistas para si saber si también lo hará el tercero. Momentos de renovación interna, de patadas debajo de la mesa, de risas flojas, de recordar favores y favorecidos, momentos de quinielas con triples y combinaciones de seda o satén, de barajar nombres en naipes marcados por ser cartas que llegan con remitente, hasta que se abra su testamento. Entonces sabremos si hay herederos o legatarias, legítimas o preteridos, si hay delfín u orca. Para el resto será como caer en el vacío que, tratándose de política, es un vacío repleto de quienes le quitaron la red después de saltar. Hora del adiós que no sabemos si será un “hasta lugo” o parecerá una despedida de soltera con tanto ‘voy’.

Dicen que por lo que cuesta un café podemos saber quién sustituirá al que fuera alcaldón de Santiago. Quién sabe, hay que ser muy ingenuo para creérselo.



miércoles, 16 de mayo de 2012

La Dimisión del Valedor do Pobo: Crónica del Fracaso de TODA la Clase Política

Carta abierta hecha pública por Benigno López, ex-Valedor do Pobo, con motivo de su dimisión.
Manda ovos.
Para enmarcar.

La institución del Valedor do Pobo tiene su voz en el in­forme anual que presenta al Parlamento y que refleja las quejas de los ciudadanos contra la Administración. Debe ser entendido como un análisis del malestar social. No está sujeto a las instrucciones de ninguna autoridad. Las conclusiones o recomendaciones que el defen­sor expone responden a una reflexión personal y meditada de esos mismos datos, al análisis cualitativo de esa misma reali­dad. Por supuesto, también son independientes. El Parlamento es libre de seguirlas, incluso de ignorarlas. Pero en ningún caso -para garantizar la autonomía de la institución- están sujetas a fiscalización por parte de los Diputados. El Valedor tiene el deber de ceñirse únicamente a su criterio y al ordenamiento jurídico.
Si algo he valorado a lo largo de mi carrera profesional ha sido la libertad y la autonomía que derivaba de mi posición en la magistratura. La ga­rantía de gozar de la misma independencia fue un factor decisivo a la hora de aceptar mi nombramiento como Va­ledor do Pobo. En el ejercicio de mis responsabilidades obré en consecuencia. Imagino que, llegado el momento de exponer las conclusiones del informe relativo al año 2011, cada uno de los grupos representados en el Parlamento habría querido que plegase mi discurso a sus necesidades políticas. Así mi in­tervención habría servido a sus propósitos y yo me habría aho­rrado algún que otro problema mediático. Lástima que el cargo de Valedor do Pobo obligue a servir a los ciudadanos y mis principios me impidan decir o hacer nada que contradiga a mi conciencia. Deformación profesional, supongo. Tergiver­saciones aparte, dije lo que dije, lo pienso y lo mantengo.
Mientras fui Valedor do Po­bo, las reclamaciones de los dependientes fueron una de las principales preocupaciones de la institución. En muchos casos, gracias a nuestra gestión, los solicitantes pudieron acceder a las ayudas que les habían sido concedidas. En otros, a pesar de contar con la razón y con todos los argumentos legales a su favor, la falta de fondos hizo imposible alcanzar la satisfac­ción de sus derechos. Esta es una ley bienintencionada y, con toda seguridad, justa, pero de nada sirve conceder derechos a la ciudadanía si no se respaldan con la capacidad económica pa­ra satisfacerlos. Una ley que no puede cumplirse es papel moja­do. De seguir como hasta ahora, no habrá más salida para los be­neficiarios que recurrir a largos procesos judiciales en contra de la Administración para el reco­nocimiento de sus derechos. La ley debe ser pragmática, servir a la sociedad desde el realismo, por triste que éste pueda ser, y no desde el eslogan y la correc­ción política.
Por mantener esta posición -resultado del análisis de las quejas presentadas por los ciudadanos-, por decir una ver­dad indiscutible, que la Ley de Dependencia, en sus términos actuales, no puede cumplirse, los partidos políticos me han colocado en el ojo del huracán. Enzarzados en una discusión vacía y constante e incapaces de asumir la independencia de una institución que no sigue sus dictados, prefirieron desviar la atención y convertirme en ob­jetivo de sus ataques. La última consecuencia de esta batalla fue la decisión de la Mesa del Parlamento de admitir a debate la proposición de mi cese como Valedor do Pobo. ¿El motivo? “El notorio incumplimiento de las obligaciones y deberes derivados de su cargo”, asumiendo como tal incumplimiento la expresión de las conclusiones del informe anual relativo al año 2011 y la falta de coincidencia entre éstas y las que habrían querido los grupos parlamentarios. Eviden­temente rechazo el argumento, pues entre las obligaciones del Valedor do Pobo está la de analizar, cuantitativa y cualitati­vamente, las quejas de los ciuda­danos sin recibir instrucciones de ninguna autoridad y sin bus­car la coincidencia con ningún partido político. Y eso es exacta­mente lo que hice: expresar mis conclusiones, las mías, las de la institución que representaba. Sin embargo, es difícil no sentir­se decepcionado.
Me he negado a formar parte del juego político, a entrar en una espiral de descalificaciones, a unirme al desprestigio de las instituciones públicas. No he estado sujeto a mandato impe­rativo alguno. No he permitido que ninguna autoridad me diese instrucciones y he desempeñado mis funciones con autonomía y según mi criterio. Hablé claro y no me enmudecieron. Y he sido y estoy siendo atacado por ello. No faltan entre los representan­tes políticos quienes quieren un Valedor do Pobo plegado a sus intereses, maniatado y silencio­so, ajeno y vuelto en contra de la sociedad. Nunca he sido esa persona y me niego a empezar a serlo ahora.
Por este motivo, y para no concordar con la Mesa del Par­lamento en lo que considero una conculcación de las garantías de autonomía reflejadas en la ley reguladora de la institución que representaba, ayer, 15 de mayo de 2012, he renunciado al cargo de Valedor do Pobo para rein­corporarme a mi puesto en el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, en donde la autonomía, el respeto y la independencia son todavía valores en alza. Y desde el que seguiré al servicio del pueblo gallego.
(*) Ex Valedor do Pobo y Magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Galicia. 

Noticias Relacionadas
*Del Valor del Valedor do Pobo
*Para cuándo un CAC (o CAG) en Galicia

sábado, 12 de mayo de 2012

María José Caride, o el Arte de Morderse la Lengua a Destiempo


El derecho a a libertad de expresión no consiste, según las tesis más extendidas, en que uno pueda decir lo que venga en gana cuando y como quiera, sino que los demás no tienen obligación de escuchar lo que el otro tenga a bien, o a mal, decir. Algo similar ocurre respecto a la calumnia, que no es tanto el derecho a no mentir, pues desaparecerían la política, los psicólogos  y los directores fundadores, como la obligación de que no hacerlo ante alguien que vaya luego con el cuento.
Algo parecido a esto han entendido en el TSXG al acordar procesar a la diputada Maria José Caride por las manifestaciones vertidas en ELPAIS contra el juez Taín a propósito de las actuaciones judiciales relacionadas con la autovía del Barbanza, actuaciones que finalmente fueron archivadas aunque no olvidado cuanto dijo a su propósito la honorable Caride, honorabilidad que se ha tasado en diez mil euros en concepto de fianza y la mitad en concepto de responsabilidad civil para el periódico.
En fin, a ver qué pasa....

jueves, 15 de diciembre de 2011

Colosos del Pensamiento Gallego: J.M Rey Pichel Vs. Ana Pontón


Coloquio mantenido en el Parlamento entre estos titanes de la dialéctica a propósito de la conservación del legado de Alfonso Rodríguez:


- José Manuel Rey Pichel: " (...)comprendo que para un grupo político que sigue anclado en el materialismo histórico del siglo XIX le sea difícil captar el valor de lo inmaterial... Algunas mentalidades parece que están petrificadas en arcaicos conceptos propios de una filosofía anquilosada. Es por lo que le digo que se trata de una carencia intelectual; una tara o un defecto ideológico".

  -Ana Pontón: "¡el tarado lo será usted!"

¿Que quién es Alfonso Rodríguez?
Castelao, hombre, Castelao....si todo el mundo lo ha leído....¿verdad?

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/15/galicia/1323959066.html

viernes, 11 de marzo de 2011

De la Diputadasauria Rex

Habita en el Parlamento de Galicia una diputada que merece toda nuestra atención, científicamente hablando. La solidez de sus argumentos, la perfecta ilación de sus razonamientos, la clarividencia de su lógica y, sobre todo, su algodonal concepción de la libertad, tan absoluta y respetuosa que sería capaz de abrirle la cabeza con su hacha de sílex a quien se resistiera a comprenderla, provoca en quien la escucha un esponjamiento de los ojos en lágrimas de almíbar mientras nuestros oídos, ante la dulzura de su elegancia dialéctica, supuran ámbar. Esta diputada encarna en la nebulosa de su magnificencia versallesca todo aquello a cuanto una mujer puede aspirar, es la culminación del sueño femenino, la abanderada de un nuevo amanecer para la feminidad, la mesías esperada, la esperanza de todo un país…

No se comprenden por tanto las críticas que está recibiendo esta diputada por llamar fascista, nazi o evocar a Primo de Rivera ante otras diputadas ya que, si nos fijamos en la manera que tiene de comportarse nuestra protagonista, tales adjetivos no pueden ser considerados ni empleados como insultos, sería un contrasentido. Tampoco nos gusta ver que quienes visitan el Parlamento le lancen cacahuetes desde lejos, ni que las mujeres embarazadas se escondan o finjan que en realidad están herniadas cuando ella está cerca, todo eso es injusto. Si a alguien no le gustan sus palabras ni su comportamiento, que haga el esfuerzo de colocarse en su piel y comprenderá que, si al acabar la jornada parlamentaria también usted tuviera que salir a cazar mamuts, encender fuego frotando palitos o soportar que le arrastren del pelo para cortejarla, no tendría la mente para grandes sutilezas. Hágase usted cargo, caballero…

sábado, 13 de junio de 2009

La Moda De Abandonar Las Mesas Parlamentarias (Oiga, Pero no Los Escaños)


Salvo en el Parlamento de Galicia, lo de levantarse airados de la mesa antes de tiempo no es cosa que se pueda decir que esté bien vista, más bien tira a chungo. Dejar a los acompañantes con el bocado o la palabra en la boca, o abandonar una timba, especialmente cuando se va perdiendo, no son cosas que entren dentro de los llamados apuntes de buena etiqueta, pero si ‘Spain is diferent’ como se decía entonces, ‘Galicia is the milk’, que diríamos ahora. Con permiso de la cuota, claro está.
No deja sin embargo de parecer extraño que tras los episodios de las famosas sillas presidenciales comencemos ahora con lo de las mesas, porque así se empieza y al final acabamos con los juegos de cama. La cosa de levantarse, por lo que contaron, se debe a la actitud poco democrática de los actuales gobernantes hasta el punto, o puntazo, de que alguno calificó al Parlamento como un apéndice del ejecutivo. Pues de acuerdo (no sea que alguno se levante ahora de su mesa y deje de leer), al menos respecto de las llamadas ‘mesas sectoriales’ que son como las mesas camillas pero a lo bruto, pues no hay motivos para pensar que la realidad parlamentaria tuviera que cambiar con la llegada de un gobierno nuevo, a fin de cuentas así ha sido desde los caballeros de la mesa redonda hasta la actualidad, lo importante es la Ginebra.
Lo que no nos quedó claro es adónde se marcharon los levantiscos, pues unos aseguraron haberlos visto camino del monte y otros de la tasca, pero nada se sabe excepto que esta práctica de abandonar las mesas les va sobre ruedas, de prensa precisamente. Y siendo justos, si lo que se vaya a discutir en la mesa de turno no llevará a ningún lado, hay que comprender que los señores diputados pasen directamente a la comparecencia ante los medios y, oiga, así les queda todo el día por delante para seguir trabajando en lo suyo en lugar de perder el tiempo con lo nuestro. Optimizar salarios, se le llama a esto en el argot.
Así que tomen nota desde el gobierno y como medida de austeridad que larguen las sillas si van a estar levantándose a cada momento y que la próxima reunión sectorial que la hagan en la barra mientras suena en el hilo musical aquella canción infantil “…me pongo de pie, me vuelvo a sentar…”

sábado, 25 de abril de 2009

María Seoane Se Muda Al Parlamento


María Seoane ocupará finalmente su escaño en el Parlamento de Galicia en ese juego aritmético en el que se corren los puestos con el nombramiento de altos cargos, y esto supone sin duda un avance en la carrera política de esta joven popular, de unos dos kilómetros más o menos en línea casi recta. Atrás quedan sus años de dedicación al Concello donde a esta hora se afanan por suplir su falta con disparidad de criterios, unos piden colocar una maceta con geranios y otros, más prácticos, un perchero en el hueco que deja.
Y es que durante este tiempo ha sido proverbial la participación de María en la vida política compostelana, baste recordar aquello de… ¿cómo era?, o lo otro cuando… ¿o no fue ella? o el día en que…bueno, que se va al Parlamento y eso es lo que importa. Porqué allá en el Hórreo la están esperando las más altas cotas de frenética actividad en lo que es su mayor especialidad, la, la…bueno, como quiera que se llame eso de apretar un botón cada pocos días.
Porque es una auténtica política de raza, como las vacas pero con dedicación, y nadie puede negarle sus méritos en estos años de trabajo, duros y desagradecidos volcada con Santiago, un ejemplo para tantos otros, un reconocimiento justo y merecido, un galardón al alcance de pocos, un premio a su febril actividad, años de oscuro fragor, una actividad incesante y fructífera: el premio a la “Sonrisa del Año” que le entregó El Correo.
Así que no nos queda otra que felicitar a esta guapa muchacha santiaguesa cuyos méritos pueden resumirse en, en… ¿ser una guapa muchacha santiaguesa? No, alguno habrá pero es que la memoria falla hoy (más de lo habitual).

viernes, 3 de abril de 2009

Tenga Usted Un Carné Del Partido Popular Para Esto


Feijóo dice que no descarta asignar consellerías a personajes sin carné del PP porque, naturalmente, tal vez lo extraño sería lo contrario. Se siente este Alberto como el afortunado que ha encontrado la fórmula de la Coca Cola o el sastre de Rosa Fernández, un quimérico artista que juega las quinielas con dedos de ludópata político mientras entre sus filas de indios hay quien ya padece crisis de angustias por ver su nombre entre los tocados por la batuta mágica en uno de esos puestos en el mercado de los cargos.
Será al final cosa de los carnés por puntos, que te dan y te quitan hoy o mañana según la diligencia del cartero de Correos y sus cartas certificadas con acusaciones de recibo. Puntos que te quitan por ir demasiado deprisa, o por adelantar por la derecha o salirse del carril o aparcar en zona reservada. Luego, con esos puntitos en el debe, a realizar cursos de formación para recuperarlos mientras aguantas las risitas de los otros, los que esperaban su turno como en la consulta del dentista por no tener luego problemas con las muelas, las del juicio final.
A estas horas más de uno anda pidiendo prestadas uñas para morder, otros ya saben de su designación y los más, curándose en salud, se vacunan como terneros con un ojo puesto en la prensa y otro en las velas que le pusieron a San Cucufato o San Judas, no confundir con el de los besos traicioneros.
Las quinielas de Feijóo, al final, parece que se decidirán por penalti en el último minuto en el pleno del quince, día más o menos, cuando unos se lleven el bote, otros se conformen con el reintegro y la mayoría permanezca como la otra lotería, primitiva.

miércoles, 1 de abril de 2009

De Pilar Rojo


No hace tanto tiempo que la que fuera presidenta del Parlamento de Galicia, Dolores Villarino no tuvo buen ojo y llamó “gilipollas” a los parlamentarios populares. Hoy quien sabe andandará Villarino y su almohadillada poltrona la ocupa una de las populares a las que aquella puso coloradas, Pilar Rojo. Es esta la primera medida con algo de calado que adopta Feijóo para lo que no deja de ser, bien mirado, un cargo con tintes y mechas honoríficos. No en vano Rojo fue precisamente conselleira de familia en el último gobierno Fraga y puede que el conocimiento de ese tema la haya convertido en una superviviente nata y montada.
Naturalmente la nueva presidenta está cumpliendo con el protocolo de la cortesía y la valentía anunciado que habrá diálogo, flexibilidad, concordia y bla, bla, bla, qué va decir una arquitecta si no quiere empezar la casa por el tejado lleno de gatos, así que ya lo veremos. En todo caso es la primera incógnita despejada y Rojo parece que encarna un guiño que quiera hacer el nuevo gobierno al ala histórica popular y una mano tendida a viejas luchas disputadas de diputados en el seno poco materno del partido. O eso se dice. Difícil lo va a tener si es cierto que los nacionalistas les tienen ganas a los populares por lo que califican una campaña de descalificaciones bajuna y sucia, vaticinando quizá una actitud en el Parlamento un tanto montaraz y agresiva o, dicho de otro modo, devolverles la pelota, un ojo por ojo. Mucha mano izquierda deberá tener Pilar Rojo si no quiere que el Parlamento gallego acabe convertido en una feria de ganado (y perdido). ¿Lo conseguirá?

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Más Allá De Lobeira Y López - Chaves

El momento parece haber sido sacado de una mala serie televisiva, llamémosla “Escenas de Patrimonio”, y tanto se repite que acabará por perder la gracia como una mala digestión. Ocurre que se reunía la Comisión Cuarta del Parlamento gallego integrada, entre otros, por su presidente Bieito Lobeira (BNG) y López-Chaves (PP) en funciones de secretario. Este último era el encargado de dar cuenta del quórum y a solicitud de Lobeira, López-Chaves señala que al no existir el Parlamento de “Galiza”, que es por el que le inquiere Lobeira, difícilmente puede haber quórum, pero que sí lo hay respecto del de “Galicia”. Uno, López-Chaves, sustentaba sus argumentos en la fuerza de la legalidad etimológica mientras que el otro, Lobeira, los hacía descansar en los de su santa voluntad dialéctica; y ambos al unísono se amparaban en lo que sin duda creen la imbecilidad de los ciudadanos. Los socialistas, mientras tanto, callados, mudos, petrificados, afilando la caña de los ríos revueltos.

Y sin embargo, una singular atmósfera envolvía la sala. No era únicamente cuestión de dialéctica, política o historia, no. Había algo más que podía palparse, sorberse en el ambiente, algo difícilmente explicable pero real, una sensación ciertamente desconcertante que iba más allá de lo presenciado, una connotación astutamente buscada y que por lo demás pareciera que también se ha instalado sigilosamente en la cotidianidad de la vida civil gallega fuera incluso de los grises muros parlamentarios.

Tal vez la esencia de aquella discusión fuese un pulso entre lo real, léase la legalidad toponímica, la de las elecciones con sus porcentajes, la minoría social que respalda, aún, al nacionalismo; y por otro lado la explotación bien programada y mejor ejecutada llevada por estos últimos y según la cual la realidad actual es una situación de anormalidad, que realmente Galicia no es la que se discute en el Parlamento o lo percibido por los ciudadanos, que hay una Galicia latente, extrañamente subyugada pero más real que la que perciben nuestros sentidos, una Galicia, en fin, que ellos representan, Galiza, y su misión es hacer descubrir a la ciudadanía que lo que aquí vemos es solo farsa, que hay una Galicia paralela respecto de la cual la oficialidad es mera ortopedia, una vida concéntrica que sí representa la esencia primera y última de Galicia y el galleguismo, el nacionalismo, y el Bloque únicamente como su depositario.

De esta forma, todo lo que sea oponerse al nacionalismo es indefectiblemente y según este planteamiento atacar a Galicia. Por este motivo puede emplearse el término Galiza con connotaciones reivindicativamente románticas pero si se le enfrenta el de Galicia entonces este último, por esas mismas connotaciones, se ha conseguido que “suene” a imposición. Y curiosamente, esto no ocurre al contrario, un sutil logro de los creadores de este Matrix con grelos.

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